En el marco de la transición energética que lleva varios años impulsando a Alemania, el este del país acoge hoy una obra sin precedentes: un aerogenerador que alcanza los 365 metros de altura, superando incluso la cumbre de la Torre Eiffel. El proyecto, que forma parte del parque eólico ya existente en Lusacia refleja la apuesta de la nación por fuentes limpias después del cierre de sus últimas centrales nucleares en 2023 y del plan de eliminar la generación a carbón para 2038.

Una torre de energía en Lusacia

Lusacia, situada al sureste de Berlín, fue durante décadas un importante enclave de minería de lignito. Con la disminución de la extracción de este combustible, la zona se ha convertido en un viva estrecha de energías renovables. Sobre este terreno, la empresa de Dresde Gicon instaló la estructura más alta jamás construida para capturar viento, con una altura de buje de 300 metros y palas que llevan la cima a 365 metros, superando los 330 metros de la Torre Eiffel y quedando a escasos tres metros del edificio de telecomunicaciones más alto de Alemania, la torre de televisión de Berlín (368 m).

Datos técnicos

El eje del rotor se sitúa 300 metros sobre el suelo, donde los expertos aseguran que el viento es más constante y poderoso. Según Jochen Grossmann, director ejecutivo de Gicon, «A 300 metros, tenemos un viento tan constante y fuerte que podemos producir más del doble de energía eléctrica que con la misma instalación a las alturas actuales«. Esta afirmación se basa en mediciones de velocidad media y persistencia del flujo de aire, que indican una mayor disponibilidad horaria para la generación.

Implicaciones para el futuro eólico de Alemania

Aunque la turbina ya ha alcanzado su altura máxima, los trabajos de conexión interna aún están pendientes. La puesta en marcha está programada para el 19 de noviembre, fecha en la que se iniciarán los ensayos de rendimiento. El objetivo del prototipo no es solo demostrar la viabilidad estructural, sino también cuantificar el incremento energético que supone elevar la altura de buje más allá de los 200 metros típicos de los aerogeneradores convencionales.

Objetivos de Gicon

Gicon planea, a partir de los datos obtenidos, diseñar un parque eólico compuesto por entre tres y cinco unidades similares. La compañía también contempla la creación de parques “de dos pisos”, combinando turbinas de menor altura con estas gigantes, una estrategia que podría aliviar la escasez de terrenos adecuados para instalaciones eólicas tradicionales.

Los números oficiales confirman la creciente relevancia de la energía eólica en Alemania: según la Oficina Federal de Estadística, el 59,1 % de la producción energética del primer semestre de 2026 provino de fuentes renovables, y el viento constituyó la mayor contribución individual con un 29,4 % del total. En este contexto, el desarrollo de turbinas de gran altura representa una vía para maximizar la captura de recursos eólicos sin requerir expansiones territoriales extensas.