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4 junio 2026

La misión Artemis II completa su vuelta alrededor de la Luna y retorna a la Tierra

Artemis II marcó el primer vuelo tripulado lunar desde el programa Apolo, volvió a la Tierra con imágenes y datos científicos y allanó el camino para Artemis III

La misión Artemis II completa su vuelta alrededor de la Luna y retorna a la Tierra

La misión Artemis II concluyó su travesía y la nave Orión volvió a la Tierra tras una odisea de casi diez días en el espacio profundo, evento cubierto por medios y agencias que siguieron cada etapa del regreso. El retorno fue reportado el 11 de abril 2026 – 15:17 HS, momento en el que la tripulación puso fin a un vuelo que llevó a humanos nuevamente a las cercanías de la Luna después de más de medio siglo. Durante la misión se combinó la operación técnica con la captura de imágenes y la recolección de datos que tendrán utilidad científica inmediata.

En este viaje los cuatro astronautas —Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen— ejecutaron una serie de pruebas destinadas a validar el rendimiento del SLS y de la cápsula Orión en condiciones de espacio profundo. La misión también siguió una trayectoria de retorno libre, una ruta que permite regresar sin maniobras de emergencia complejas, y puso a prueba comunicaciones, cámaras de a bordo y procedimientos médicos. Además, se aprovecharon las oportunidades científicas para observar regiones lunares que nunca antes habían sido vistas por ojos humanos.

Imágenes que evocan a las misiones Apolo

Durante el sobrevuelo, la tripulación captó fotografías que recuerdan el icónico Earthrise tomado por el Apolo VIII el 24 de diciembre de 1968, pero desde una perspectiva contemporánea: una imagen que muestra la puesta de la Tierra detrás del horizonte lunar y tomas de zonas poco conocidas del satélite. Varias de esas fotografías fueron tomadas el 6 de abril mientras Orión completaba horas sobre la cara oculta, y luego se transmitieron para su análisis. La combinación de resolución, ángulo y cobertura permitió ver por primera vez a simple vista humana áreas como la cuenca Orientale en su totalidad.

Volumen y tipo de datos enviados

Los astronautas emplearon una flota de cámaras y sensores para reunir miles de imágenes y mediciones; según informes, se enviaron más de 50 gigabytes de fotos y otros datos a la Tierra. Ese paquete incluyó tomas del terminador que muestran el contraste entre día y noche lunar, imágenes de la cara oculta y registros útiles para cartografía y geología. La cantidad y calidad de los datos convierten a Artemis II en una fuente inmediata de información científica que servirá para planificar Artemis III y misiones posteriores.

Comunicación, aislamiento y reencuentros

Al pasar detrás de la Luna, la cápsula Orión experimentó un bloqueo de comunicaciones de aproximadamente 40 minutos, un periodo durante el cual la tripulación quedó aislada y pudo observar tanto la puesta como la salida de la Tierra desde la órbita lunar. Al restablecerse el contacto, los astronautas transmitieron sensaciones de alivio y asombro; para muchos este retorno a la voz de la Tierra fue emotivo después de la intimidad del viaje. El plan de regreso contempló un amerizaje previsto para el viernes frente a la costa de San Diego, poniendo fin a una misión de validación en la que la duración total y las maniobras fueron determinantes.

Un enlace sin precedentes con la Estación Espacial Internacional

En un hecho sin parangón, la tripulación de Artemis II estableció comunicación por radio con astronautas a bordo de la Estación Espacial Internacional, un enlace que representó el primer contacto directo entre una nave lunar y otra nave espacial humana. Los viajeros hablaron con compañeros que se encontraban a más de 370 mil kilómetros de distancia y compartieron recuerdos profesionales, como la caminata espacial femenina que involucró a Christina Koch y Jessica Meir en 2019. Además, Jeremy Hansen, el miembro canadiense de la tripulación, se convirtió en el primer no estadounidense en orbitar la Luna como parte de esta misión.

Legado y próximos pasos

Artemis II no solo devolvió a la humanidad a las proximidades lunares después de las misiones Apolo; también demostró la capacidad del hardware y de los equipos humanos para operar en condiciones de espacio profundo, allanando la ruta para Artemis III y futuras incursiones que incluyen intentos de alunizaje cerca del polo sur lunar. En paralelo, la misión favoreció la colaboración internacional: el cubesat argentino ATENEA, desarrollado por la CONAE, cumplió su objetivo y envió señales desde el espacio profundo, aportando datos que complementan los resultados de la misión principal. En conjunto, los logros técnicos, las imágenes y los volúmenes de datos marcan un salto en la exploración lunar moderna.

Autor

Bianca Magni

Bianca Magni transcribió a mano el diario de un coleccionista florentino hallado en el Archivio di Stato para una serie sobre el Renacimiento urbano; colaboradora histórica que propone itinerarios culturales y apuntes de archivo. Vive en Florencia y es la referente para los intercambios con las bibliotecas históricas de la ciudad.