El último proyecto de Alejandro González Iñárritu llega a los cines bajo el nombre Digger con Tom Cruise en el papel de un magnate petrolero desvergonzado. La película se presenta como una sátira del poder económico y la crisis climática, pero también revive una antigua pregunta: ¿por qué Cruise aún no cuenta con un Oscar como actor principal?
Desde su interpretación en Magnolia que muchos consideran digna del premio mayor, el galardonado ha quedado fuera de la categoría de mejor actor en varias entregas. Su última participación como productor en Top Gun: Maverick le valió el reconocimiento de Mejor película pero la expectativa de un galardón actoral persiste. La oportunidad de redención parece haber influido en su decisión de aceptar Digger una apuesta arriesgada que busca combinar el talento del actor con la visión ambiciosa del director.
Recepción de la crítica: elogios y señalamientos contrapuestos
Los críticos han dividido sus opiniones con una claridad casi polarizada. Por un lado, Variety y The Guardian catalogan la obra como pretenciosa y grandilocuente, señalando un exceso de sátira que termina por ahogar el mensaje. Owen Gleiberman de Variety acusa a Iñárritu de buscar emular a Stanley Kubrick en su Dr. Strangelove sin lograr la sutileza necesaria. Por otro lado, voces como la de la BBC resaltan la energía de Cruise y la convicción con la que se aborda la crítica ambiental, considerándola una de sus actuaciones más audaces.
Problemas de tono y equilibrio narrativo
El núcleo de la controversia radica en la incapacidad de la película para armonizar la sátira con un discurso serio sobre el cambio climático. Los primeros veinte minutos, descritos como una explosión de grotesco y crudeza, atrapan al espectador, pero pronto la narrativa se vuelve errática. Escenas que buscan profundidad emocional se ven opacadas por diálogos que parecen más un declamado que una conversación, lo que lleva a algunos críticos a describir el conjunto como «amorfo» y «vacío de sustancia». Incluso el trabajo de Emmanuel Lubezki con la fotografía, aunque sobresaliente, pasa a segundo plano frente a un guion que a veces se siente como una pieza teatral exagerada.
Interpretaciones y personajes secundarios
Dentro del elenco, John Goodman destaca como una caricatura del presidente de Estados Unidos, una figura que supera incluso la locura de ciertos mandatarios reales, mientras que Sandra Hüller y otros personajes resultan menos definidos, generando la sensación de que forman parte de una broma sin dirección clara. La química entre los actores no siempre alcanza su máximo potencial, lo que refuerza la crítica de que la película intenta ser «demasiado» en varios frentes sin lograr un punto de equilibrio.
Valoración final y expectativas de público
Con un promedio de 52% en Rotten Tomatoes y una nota de 44 en Metacritic, Digger se perfila como una de las cintas más divisivas del año. Aunque la actuación de Cruise es aclamada por su entrega y por romper con sus papeles de acción tradicionales, la película en su conjunto parece haber sacrificado la coherencia narrativa en aras de la grandiosidad visual y temática. El estreno en México está programado para el 1 de octubre, y el público tendrá la oportunidad de decidir si la obra logra convencer más allá de los análisis críticos.



