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4 junio 2026

Jaime Gilinski: doctorado honoris causa en Georgia Tech y lecciones para la generación 2026

Jaime Gilinski, exalumno de Georgia Tech y MBA de Harvard, fue distinguido con un doctorado honoris causa y ofreció cinco recomendaciones a la promoción 2026

Jaime Gilinski: doctorado honoris causa en Georgia Tech y lecciones para la generación 2026

Durante la ceremonia de graduación de primavera de 2026, celebrada en el Hank McCamish Pavilion, el empresario colombiano Jaime Gilinski recibió un doctorado honoris causa otorgado por el Georgia Institute of Technology. La distinción, reportada el 09.05.2026, reconoció su trayectoria en los sectores financiero y alimenticio y el impacto de sus iniciativas en la región. Frente a las nuevas generaciones, Gilinski aprovechó para recordar su origen como estudiante inmigrante y para compartir una serie de reflexiones sobre sueño, trabajo y responsabilidad.

La vinculación de Gilinski con Georgia Tech data de 1978, cuando cursó y obtuvo su título en ingeniería industrial; posteriormente completó un MBA en Harvard Business School en 1980. En su intervención rememoró los retos de sus primeros años en Estados Unidos —llegó con una maleta y muchas expectativas— y señaló que la formación técnica recibió en Atlanta fue clave no solo por los conocimientos, sino por enseñarle a ver sistemas complejos y buscar soluciones dentro de lo aparentemente roto. Su consigna recurrente para la promoción fue: «sueñen en grande«.

Trayectoria empresarial y alcance internacional

Gilinski es la cabeza del Grupo Gilinski y ejerce como CEO de Grupo Nutresa. En su discurso repasó hitos como la creación del primer banco digital de Colombia, que hoy reúne cerca de un millón de clientes, y la adquisición de Metro Bank en Londres, entidad que atiende a más de 3,5 millones de clientes en el Reino Unido. Habló también de desarrollos urbanos emblemáticos como Panamá Pacífico y de la expansión internacional de Nutresa, compañía con presencia en 18 países. En conjunto, sus empresas operan en torno a veinte países y reúnen a casi 100.000 empleados, cifras que ilustran el alcance de sus operaciones.

Proyectos de inclusión y salud

Además de resultados económicos, Gilinski enfatizó el componente social de su trabajo: programas de becas para jóvenes sin acceso a la educación superior, apoyo a hospitales y proyectos de nutrición y salud dirigidos a comunidades vulnerables en los veinte países donde tienen presencia. Según explicó, estas iniciativas reflejan una convicción práctica: el éxito empresarial debe ir acompañado de responsabilidad. Reiteró que construir oportunidades en educación, inclusión financiera y nutrición es parte de devolver el privilegio que su formación le otorgó.

Consejos para la generación 2026

Gilinski dejó a los graduados cinco recomendaciones concretas que resumen su filosofía: empezar antes de sentirse completamente listos; rodearse de personas más capaces; proteger la integridad como activo irremplazable; invertir con paciencia en las relaciones humanas; y definir el éxito con criterios personales, más allá del dinero o el reconocimiento. Cada punto fue acompañado por ejemplos de su propia trayectoria, donde admitió errores, socios que fallaron y años de incertidumbre, y destacó que el título académico fue el fundamento, no el destino.

Visión sobre tecnología y responsabilidad

En relación con el presente tecnológico, Gilinski subrayó que la generación 2026 se gradúa en un mundo transformado por la inteligencia artificial y por herramientas de datos y conectividad que no existían cuando él llegó a Estados Unidos. Más que ver eso con temor, propuso verlo como una oportunidad: los futuros profesionales deben combinar dominio técnico con juicio humano para decidir para quién y por qué construir sistemas. Afirmó que los problemas de seguridad alimentaria, acceso a servicios financieros, salud y educación son desafíos de ingeniería y de negocio que requieren manos formadas en pensar sistemas.

Una reflexión personal y el reconocimiento

El empresario tuvo palabras emotivas para su familia: definió a su esposa Raquel como la constante en cada ecuación y mencionó a sus hijos Joshua, Gabriel, Dori y Benjamin y a sus diez nietos como su mayor orgullo. Cerró su intervención agradeciendo a sus padres por la inversión en educación y recordando que la reputación y las relaciones personales son la verdadera medida del éxito a largo plazo. Con la entrega del doctorado honoris causa, Georgia Tech reconoció tanto su trayectoria empresarial como su influencia en América Latina.

Autor

Beatrice Bonaventura

Beatrice Bonaventura recuerda la decisión de abandonar las pasarelas de Florencia tras un reportaje sobre talleres locales; desde entonces orienta elecciones de estilo prácticas para los lectores. En la redacción propone paletas sobrias y guarda un archivo personal de cortes y patrones de época.