El aeropuerto Hermanos Serdán, ubicado en Huejotzingo a unos 30 minutos de la ciudad de Puebla, iniciará una renovación con un presupuesto global de 420 millones de pesos. El proyecto busca transformar la instalación con mejoras en pista, infraestructura y servicios, y se financiará con 300 millones aportados por el gobierno estatal y 120 millones provenientes de la Guardia Nacional a través del Grupo Mundo Maya. Estas cifras y la estructura de aportación reflejan una apuesta por la conectividad regional y por ofrecer una entrada más digna para visitantes y mercancías.
Según la Secretaría de Desarrollo Económico y Trabajo (Sedetra), representada por Víctor Gabriel Chedraui, la terminal opera hoy con apenas 10% de su capacidad, lo que motiva la urgencia de la intervención. Las obras están programadas para comenzar en las próximas semanas y, de acuerdo con las autoridades, se esperan los primeros resultados antes de terminar el primer semestre del 2026. Paralelamente, se mantienen conversaciones con varias aerolíneas para abrir nuevas rutas, con la expectativa de que algunas queden operativas en junio, lo que apuntalaría el arranque de la fase comercial del plan.
Rutas previstas y potencial de conectividad
El paquete de conexiones que se busca incentivar incluye tanto destinos internacionales como nacionales. Entre las internacionales están previstas conexiones con Houston, Los Ángeles y New Jersey, trayectos que beneficiarían a la diáspora poblana en Estados Unidos. En el ámbito doméstico, las rutas proyectadas integrarían ciudades como Aguascalientes, Guanajuato, San Luis Potosí, Tuxtla Gutiérrez, Villahermosa, Huatulco, San José del Cabo, Puerto Vallarta y Zihuatanejo. La diversificación de destinos pretende no solo atraer turismo sino facilitar el transporte de carga y de viajeros entre regiones clave del país.
Impacto esperado en tráfico y economía
La apertura de hasta 12 nuevas rutas, combinada con la ampliación de infraestructura, busca revertir la baja ocupación actual y estimular la economía local. Los responsables del proyecto destacan que una mayor frecuencia de vuelos puede generar demanda en servicios asociados —hotelería, comercio y transporte terrestre— además de potenciar cadenas productivas que requieren logística aérea. El énfasis en conectividad es también una estrategia para posicionar a Puebla como nodo intermedio entre el centro del país y mercados internacionales.
Inversión privada y desarrollo alrededor del aeropuerto
En paralelo al desembolso público, el sector privado ha mostrado interés: ya se recibieron al menos tres cartas de intención ante la Sedetra para construir hoteles, una plaza comercial y una central camionera en terrenos colindantes. Líderes empresariales como la presidenta de Coparmex, Beatriz Camacho Ruiz, han promovido la idea de una Ciudad Aeroportuaria —un complejo con servicios múltiples para viajeros y carga— como modelo de desarrollo que amplía el impacto de las 12 rutas previstas.
Roles público-privados y posibilidades de coinversión
El gobierno estatal, encabezado por el gobernador Alejandro Armenta, ofreció apoyo a los inversionistas e incluso la posibilidad de participar como coinversor si es necesario. Este enfoque facilita la coordinación para dotar de servicios a usuarios del aeropuerto y para asegurar que las obras cumplan con estándares de seguridad y operatividad. Además, la colaboración con el Grupo Mundo Maya vincula el proyecto con una red turística administrada por el ámbito de defensa, buscando garantizar recursos y gestión en áreas específicas.
Financiamiento, coordinación y próximos pasos
La partida estatal de 300 millones se informó que proviene de ahorros en el gasto público identificados por la administración; en 2026, se registraron ahorros por 530 millones de pesos que facilitaron este tipo de asignaciones. En materia de ejecución, se contempla la expansión de la pista y mejoras en la terminal para elevar la capacidad operativa. A nivel federal, ya hay diálogos con la Secretaría de Hacienda y unidades de inversión para viabilizar obras adicionales, mientras que autoridades de turismo como Josefina Rodríguez Zamora han participado en reuniones para alinear objetivos.
En conjunto, la iniciativa combina recursos públicos, aportes de la Guardia Nacional, interés privado y coordinación interinstitucional. Si los plazos se cumplen, los efectos sobre la movilidad, el turismo y el comercio en la región podrían empezar a apreciarse en el corto plazo, y la transformación hacia una Ciudad Aeroportuaria consolidada sería la siguiente fase de una estrategia que busca dar a Puebla una mayor presencia en las redes de transporte nacional e internacional.