La selección de Irak llegó a Estados Unidos con la ilusión de participar en el Mundial 2026, pero su llegada estuvo marcada por un incidente que generó polémica. El delantero Aymen Husseinfigura clave del equipo, fue retenido e interrogado por casi siete horas en el aeropuerto O’Hare de Chicago. Este suceso ha encendido las alarmas sobre las medidas migratorias y de seguridad del país anfitrión.
El incidente no solo afectó a Hussein. El fotógrafo del equipo, Talal Salahtambién fue retenido por casi 10 horas y finalmente se le negó la entrada a Estados Unidos. Las autoridades iraquíes informaron que el teléfono de Hussein fue inspeccionado antes de permitirle ingresar al país. Sin embargo, no se han revelado los motivos de estas retenciones.
El contexto detrás del incidente
Los aficionados iraquíes salieron a primera hora para recibir a su selección en el aeropuerto, llenos de esperanza y emoción. Entre las estrellas esperadas se encontraba Hussein, de 30 añosquien lidera la delantera de Irak junto a Ali al-Hamadi y los jóvenes talentos Ali Jassim y Youssef Amyn. Hussein ha sido una figura destacada en las selecciones juveniles y es considerado un símbolo de resiliencia y esperanza para su país.
La historia personal de Hussein es un reflejo de los conflictos que ha enfrentado Irak. En el verano de 2014huyó de su hogar en una aldea cerca de Kirkuk cuando el Estado Islámico arrasó el norte y el oeste del país. Su hermano, quien trabajaba para la policía local, fue secuestrado por los extremistas y nunca se supo más de él. Además, su padre murió en un atentado en Bagdad en 2008reivindicado por el grupo Al Qaeda.
El impacto en el Mundial 2026
Hussein será clave en el retorno de Irak a un Mundial después de 40 años. La selección iraquí buscará superar la fase de grupos en un grupo complicado que incluye a FranciaSenegal y Noruega. Este torneo representa una oportunidad histórica para el país, y la retención de Hussein ha generado preocupación entre los aficionados y la prensa iraquí.
El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos y el Departamento de Seguridad Nacional no han respondido a las solicitudes de declaración sobre el incidente. Mientras tanto, la Federación Iraquí de Fútbol y Hussein han mantenido silencio sobre lo ocurrido. La prensa iraquí ha sido la encargada de dar seguimiento al caso, generando indignación en el país.
Este incidente ha puesto de manifiesto las tensiones y desafíos que enfrentan los equipos y sus miembros en el contexto de las estrictas medidas de seguridad de Estados Unidos. Mientras Irak se prepara para su primer partido, la sombra de este suceso sigue presente, recordando a todos los involucrados los obstáculos que deben superar para alcanzar sus sueños deportivos.



