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4 junio 2026

Hombre mayor recorre el centro tocando para ver a su compañera Anita

Conoce la historia de Guadalupe Mingárez, sus rutas en el centro de la ciudad y el número para quienes deseen apoyarlo

Hombre mayor recorre el centro tocando para ver a su compañera Anita

En el corazón de San Luis Río Colorado se repite una escena cotidiana que mezcla música y nostalgia: Guadalupe Mingárez recorre a diario el centro tocando canciones mientras piensa en Anita, su compañera de vida. Se conocieron en la infancia, en un orfanato, y durante décadas compartieron un hogar sin hijos, construyendo una convivencia que hoy quedó interrumpida cuando Anita, de 86 años y con discapacidad motriz, tuvo que ser trasladada al albergue para adultos mayores del DIF municipal por complicaciones en su salud. Desde entonces, Don Guadalupe no ha podido verla ni abrazarla y vive con la ausencia como compañía constante.

Cada mañana, puntualmente a las 8:30 horas, sale a la calle a ganarse el sustento a través de la música: interpreta canciones para los transeúntes y solicita apoyo económico con la esperanza de reunir lo suficiente para cubrir lo esencial. Su jornada transcurre entre avenidas y esquinas del centro, y aunque el acto de tocar es también un acto de memoria, su objetivo es práctico: reunir recursos para alimentarse y mantenerse. Esta mezcla de afecto perdido y necesidad material ha convertido a su figura en un rostro conocido por quienes pasan por la zona.

Una vida compartida y la separación

La historia detrás del hombre que toca en las calles no es nueva para quienes lo conocen: Guadalupe y Anita forjaron una relación desde la niñez y construyeron un hogar en la ciudad. Sin descendencia, su vínculo se centró en la compañía mutua y las rutinas diarias que ahora quedaron truncas. La decisión de ingresar a Anita al albergue se tomó por razones de salud, pero el efecto más visible ha sido la distancia entre ellos. Para Guadalupe esa distancia no es solo geográfica: es la imposibilidad de un abrazo, una conversación cara a cara y la sensación de protección que aportaba su compañera. Esa ausencia se refleja en cada canción que interpreta.

La jornada en la calle

El día a día de Don Guadalupe tiene un patrón definido: sale temprano y recorre los puntos más transitados del centro para tocar y pedir apoyo. Sus itinerarios habituales incluyen la avenida Juárez y la Segunda, zonas cercanas a instituciones bancarias, así como los alrededores de la central camionera. En promedio junta alrededor de 200 pesos diarios, una cifra que utiliza para cubrir alimentos y gastos básicos. Aunque la cantidad no alcanza para lujos, le permite mantenerse independiente. Su trabajo desnuda también la fragilidad de quienes dependen de la solidaridad pública para subsistir.

Recorridos y puntos clave

Los sitios donde se le ve con más frecuencia a Guadalupe son plazas y arterias céntricas donde el flujo de personas es mayor; allí su música encuentra oyentes y colaboradores. La presencia cercana a bancos y la central camionera obedece a la certeza de mayor movimiento de potenciales donantes. Este patrón no es casual: maximiza sus posibilidades de reunir recursos en una ciudad donde la visibilidad puede traducirse directamente en apoyo económico. Además, su figura se volvió familiar para comerciantes y pasajeros, que ya lo identifican como alguien que necesita ayuda y compañía.

Ingresos y necesidades

Con los ingresos de la calle Guadalupe cubre lo indispensable, pero cualquier imprevisto puede poner en riesgo su estabilidad. La cifra promedio de 200 pesos diarios sólo alcanza para lo básico y no considera gastos médicos, transporte o atenciones especiales relacionadas con su situación. Para quienes quieran ofrecer apoyo directo, la recomendación es contactar primero a la familia o usar el número que Don Guadalupe ha compartido públicamente. Así se evita duplicidad de esfuerzos y se garantiza que la ayuda llegue de forma concreta a quien la necesita.

Cómo ayudar y datos de contacto

Quienes deseen brindarle apoyo a Don Guadalupe pueden comunicarse al teléfono 653 258 7789. Vive en la colonia El Mezquite, en avenida Jacarandas B entre calles 23 y 24 número 2306, información que ha sido facilitada para facilitar la entrega de ayuda o la coordinación de visitas. Además de aportes económicos, la comunidad puede ofrecer acompañamiento, alimento o información sobre servicios sociales disponibles en la ciudad. Contactar al DIF municipal también puede ser una vía para gestionar atención o visitas a Anita, si las autoridades lo permiten.

La historia de Guadalupe Mingárez es a la vez un relato de amor compartido y de supervivencia cotidiana: la música como medio de sustento y la ausencia como motivo constante. Si bien su situación es íntima, trasciende a la comunidad porque refleja retos que enfrentan muchos adultos mayores. Conocer su rutina, sus necesidades y los datos para ponerse en contacto permite que quien quiera ayudar lo haga de forma informada y efectiva. Cada gesto suma y, en este caso, puede acercar no solo recursos sino también la posibilidad de un reencuentro o al menos de un abrazo en forma de solidaridad.

Autor

Francesca Galli

Francesca Galli, florentina con formación bancaria, decidió cambiar de carrera tras un congreso en Palazzo Vecchio: hoy elabora análisis de mercados y columnas sobre ahorro e inversión. En la redacción propone líneas editoriales atentas a la transparencia y guarda la agenda de su primer empleo en banca.