En el juicio que investiga la muerte de Diego Maradona, su hija Gianinna Maradona ofreció un testimonio contundente en el que calificó de total y horrible la supuesta manipulación por parte del equipo médico. Frente al tribunal de San Isidro, la hija del exfutbolista relató cómo los médicos persuadieron a la familia para que el paciente convaleciera en su hogar alquilado en Tigre en lugar de permanecer en un centro asistencial. Ese traslado, según su relato, fue presentado como una alternativa seria y segura, con la promesa de que la residencia estaría debidamente equipada desde el punto de vista médico.
El testimonio destacó no solo la decisión clínica sino también la comunicación interna entre los profesionales que atendían a Maradona. Gianinna dijo haber confiado en tres miembros del equipo —entre ellos el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov y la enfermero Carlos Díaz— y denunció que esa confianza fue utilizada para manipular a la familia. Además, indicó que la pérdida personal fue directa: su hijo quedó sin abuelo. En la sala se reprodujeron comunicaciones que, según la acusación, muestran una estrategia paralela para proteger a los profesionales en caso de un desenlace fatal.
El núcleo de la acusación
La fiscalía sostiene que existe negligencia grave por parte de los siete integrantes del equipo que asistieron a Maradona, a quienes se les imputa un posible delito de homicidio con dolo eventual. En términos sencillos, la calificación jurídica plantea que los médicos habrían seguido una conducta a pesar de conocer el riesgo de un resultado mortal. Los audios y mensajes reproducidos en el tribunal son piezas centrales del caso porque, según la acusación, revelan discusiones sobre cómo “cubrirse” si las cosas salían mal, algo que Gianinna dijo no haber imaginado cuando depositó su confianza en ellos.
Pruebas y comunicaciones internas
Entre las pruebas presentadas figuran transcripciones y grabaciones de mensajes de voz intercambiados por los miembros del equipo. La fiscalía destacó un audio atribuido a Carlos Díaz en el que se sugiere la necesidad de proteger las espaldas del grupo, frase que provocó la reacción indignada de la testigo. Esos intercambios, junto con registros médicos y decisiones sobre la ubicación de la convalecencia, conforman la narrativa de la acusación sobre una conducta que habría priorizado otras consideraciones por encima del cuidado del paciente.
Mensajes en WhatsApp y la percepción familiar
Los mensajes de WhatsApp son una pieza clave para entender la percepción de la familia y la intención de los profesionales. Gianinna relató que los médicos le garantizaron que la casa en Tigre sería adecuada y que la alternativa era válida. No obstante, la existencia de comunicaciones privadas entre los médicos donde se plantean estrategias defensivas generó sorpresa y enojo en la familia. En la vista se debatió si esa dualidad—mensaje tranquilizador a la familia versus plan de autoprotección entre colegas—modifica la valoración de la conducta clínica.
Aspectos médicos y defensas
Los defensores de los imputados insisten en que la muerte del ídolo fue consecuencia de condiciones preexistentes y procesos naturales: insuficiencia cardíaca, edema pulmonar agudo y miocardiopatía dilatada figuraron en el parte médico como causas que culminaron el cuadro dos semanas después de una intervención por un coágulo cerebral. La estrategia de la defensa ha incluido llamados a contextualizar la salud del paciente, sus antecedentes de consumo y el riesgo inherente a su estado crónico, con el objetivo de desacreditar la tesis de una conducta criminal intencional por parte del equipo.
Posibles sanciones y el rumbo del proceso
Si el tribunal encuentra responsabilidad criminal, los acusados podrían enfrentar penas que, según la acusación, van de varios años de prisión por homicidio con dolo eventual. Este juicio, además de sus consecuencias penales, plantea interrogantes sobre protocolos de seguimiento domiciliario, comunicación con familiares y la responsabilidad profesional en casos de pacientes de alto riesgo. Mientras tanto, el proceso seguirá incorporando testimonios, peritajes y análisis de la documentación clínica que definirá el alcance de la responsabilidad de cada integrante del equipo médico.