Guillermo ‘Guillo’ Vives, conocido por su trayectoria como empresario gastronómico y actor, ha mantenido un perfil público alejado de los escenarios musicales. Sin embargo, su reciente participación en el programa Se dice de mí ha revelado aspectos íntimos de su vida familiar y profesional.

En una entrevista sincera, Guillo compartió recuerdos de su infancia junto a su hermano Carlos Vives, destacando el papel fundamental que este jugó en su vida. Además, abordó el cierre de Gaira Café, un proyecto que marcó su carrera durante 25 años.

La infancia de los hermanos Vives: humor y complicidad

Guillo recordó a Carlos como una figura cercana y un referente desde su infancia. ‘Carlos para mí fue siempre un referente. Me gustaba mucho porque en el cuarto él siempre antes de dormirse él era muy chistoso’, compartió. La capacidad de Carlos para enfrentar los problemas con humor dejó una huella profunda en Guillo.

Los momentos de miedo en la infancia de Guillo también fueron marcados por la presencia de su hermano. ‘A veces yo con mis temores y mis vainas no les decía qué pasaba, pero decía mira tengo miedo y se pasaba la cama y me abrazaba, o se ponía a contarme historias’, relató. Estos gestos de apoyo y complicidad fortalecieron el vínculo entre los hermanos.

El legado de Gaira Café y su cierre inesperado

Gaira Café, uno de los proyectos más representativos de Guillo, cerró sus puertas tras 25 años de operación. La separación comercial del negocio con Carlos Vives generó especulaciones sobre la relación entre los hermanos. Sin embargo, Guillo aclaró que el cierre no afectó su vínculo familiar.

‘Fueron 25 años y llegó la pandemia, pero no, yo nunca me lo imaginé… pero fue otro aprendizaje de la vida también’, afirmó Guillo. A pesar de las circunstancias, Guillo destacó que la relación con Carlos y sus hijos sigue siendo un pilar importante en su vida.

El vínculo familiar según Aracely Restrepo

Aracely Restrepo, madre de Carlos y Guillo, participó en la entrevista y describió el vínculo entre sus hijos. ‘Parecían mellos, pero se adoraban, y Guillermo dice que lo adora todavía. ‘Yo adoro a Carlos, mami. Yo adoro a Carlos’, dijo Guillo, reforzando la imagen de una relación marcada por el cariño desde la infancia.

Aunque la relación familiar ha sido observada públicamente durante años, Guillo ha señalado que no considera que exista un quiebre personal que impida mantener los vínculos familiares. Para él, sus hijos y los de Carlos también forman parte de esta historia.