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4 junio 2026

Grabación sugiere maniobras transnacionales para implicar a Gustavo Petro en causas de narcotráfico

Un audio de siete minutos describe un presunto esquema transnacional que buscaba frenar extradiciones y lograr que jefes narco testificaran contra Gustavo Petro; la grabación llegó a agencias de inteligencia y alimentó la crisis diplomática con Ecuador

Un audio de aproximadamente siete minutos, difundido por El País, ha vuelto a colocar al presidente Gustavo Petro en el centro de una controversia internacional. Según el material, que el mandatario escuchó en enero poco antes de su encuentro en la Casa Blanca con Donald Trump, se habla de la creación de un grupo especial supuestamente avalado por la Embajada de Estados Unidos en Quito con el objetivo de reunir información en la frontera y, según la voz en la grabación, generar elementos en contra de «los de allá». Esa versión ha sido entregada a medios y analizada por distintos servicios de inteligencia.

La existencia del audio fue citada públicamente por el presidente el 16 de marzo durante un Consejo de Ministros televisado, y fuentes de alto nivel consultadas por el medio dieron credibilidad a la grabación. En el debate público, este fragmento se suma a otras tensiones previas como las sanciones del Departamento del Tesoro del 24 de octubre de 2026 y la decisión de Washington de no certificar a Colombia en materia antinarcóticos; episodios que, en la narrativa del Gobierno, configuran un contexto más amplio de presiones diplomáticas y judiciales.

Contenido y objetivo del audio

En la conversación, dos hombres —uno con acento ecuatoriano y otro colombiano— discuten una estrategia para impedir o retirar circulares de Interpol y frenar extradiciones, con el propósito explícito de «agarrar a uno de estos manes y hacerlo cantar en contra de Petro». La grabación menciona, de forma detallada, la idea de ofrecer beneficios judiciales a cabecillas a cambio de declaraciones que pudieran ser usadas ante autoridades estadounidenses. Esa propuesta es presentada como parte de una maniobra transnacional que conectaría actuaciones en territorio ecuatoriano y colombiano con objetivos de influencia política.

Actores y estructuras aludidas

Durante la grabación aparecen nombres de organizaciones y alias concretos: se mencionan Comandos de la Frontera, el ELN, el frente Carolina Ramírez y grupos menores como los Comuneros del Sur. También sale aludido el alias Araña, identificado como Giovanny Andrés Rojas, señalado como jefe de los Comandos de la Frontera y recluido en la cárcel La Picota, con reclamaciones de extradición por parte de Estados Unidos desde mayo de 2026. El audio plantea que capturas y gestiones sobre estos perfiles podrían ser utilizadas para obtener testimonios incriminatorios.

Circulación del material y repercusiones diplomáticas

Fuentes consultadas aseguran que el audio circuló primero por circuitos de inteligencia colombianos y que su contenido fue expuesto a asesores del presidente antes del viaje a Estados Unidos. Además, la grabación, según esas mismas fuentes, ha sido discutida con agencias estadounidenses y revisada por servicios de inteligencia de otros países. El 20 de marzo, The New York Times informó sobre investigaciones de fiscalías federales relacionadas con posibles contactos del presidente con narcotraficantes, aunque luego aclaró que Petro no enfrenta cargos penales en ese momento. Pese a ello, la suma de reportes y el audio han tensionado las relaciones bilaterales y regionales.

Declaraciones públicas y uso político

El presidente negó rotundamente cualquier vínculo con el crimen organizado y en su gobierno afirman que la grabación es una pieza más dentro de un entramado que incluye sanciones y campañas de descrédito vinculadas a sectores políticos internos y a actores en el exterior. En el discurso público también se han señalado acusaciones provenientes de figuras como Donald Trump o grupos cercanos al expresidente Álvaro Uribe y de la diáspora conservadora en Miami; sin embargo, hasta ahora esas imputaciones no se han traducido en sentencias ni en pruebas judiciales públicas.

Dudas abiertas y próximos pasos

Existen interrogantes centrales que el audio no resuelve: quiénes exactamente impulsa- ron la supuesta operación, cuál fue el alcance real de la participación extranjera y si hubo órdenes formales o solamente iniciativas de actores locales. La evidencia disponible hasta ahora permite, según expertos, formular hipótesis pero no confirmar un complot institucional. Los servicios de inteligencia continúan evaluando la autenticidad y alcance del material, mientras que la agenda diplomática y judicial sigue su curso con pedidos de claridad y transparencia.

Implicaciones para la agenda interna y externa

Más allá de la verificación técnica del audio, la situación tiene consecuencias políticas: alimenta narrativas de victimización del Gobierno, justifica demandas de apertura de investigaciones y mantiene en tensión las relaciones con Ecuador y Estados Unidos. Para el público y para los organismos competentes la prioridad es que la investigación avance con transparencia y que las acusaciones se sustenten en pruebas judiciales verificables, evitando el uso de filtraciones como herramienta de desestabilización política.

En síntesis, la grabación publicada por El País es percibida por el Ejecutivo como una pieza que encaja en un rompecabezas mayor: denuncias internacionales, sanciones financieras y la atención de fiscalías extranjeras. Mientras tanto, la documentación sigue siendo analizada por servicios de inteligencia y organismos judiciales para determinar su veracidad y las responsabilidades que pudieran derivarse.

Autor

Susanna Cardinale

Susanna Cardinale halló una serie de cartas de época en el fondo parroquial de Verona, fuente para un reportaje sobre la memoria de la ciudad; colaboradora histórica que redacta dossiers y guías temáticas. Estudió literatura y participa en lecturas públicas en las librerías veronesas.