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1 julio 2026

Escandinavos se movilizan contra productos estadounidenses en apoyo a Ucrania

Grupos en Dinamarca y Suecia promueven alternativas a los productos de EE. UU. como respuesta a la política de Trump.

Manifestazione in Scandinavia contro prodotti americani
Scandinavi si uniscono per boicottare prodotti USA in sostegno a Ucrania.

El surgimiento de un movimiento de boicotEn los últimos días, la indignación con la política del presidente Donald Trump y su postura respecto a Ucrania ha generado un movimiento significativo en Escandinavia. Grupos en las redes sociales de Dinamarca y Suecia se están movilizando para boicotear productos y servicios estadounidenses, creando una ola de solidaridad con Ucrania. Con más de 63 mil integrantes en foros como «Boykot varer fra USA» y «Bojkotta varor fran USA», la iniciativa ha ganado fuerza rápidamente.Agneta Gottberg Henriksson, una de las participantes del grupo sueco, destaca la dificultad de boicotear productos estadounidenses de manera consistente. «Es muy difícil boicotear de forma coherente, rápida y con perseverancia los productos de EE. UU.», afirma. Sin embargo, la lista de alternativas que circula entre los miembros ha sido ampliamente compartida, generando intensos debates sobre las marcas a evitar y las opciones disponibles.Alternativas locales y desafíos del boicotLa lista de boicot presenta marcas estadounidenses famosas junto a alternativas suecas y europeas. Por ejemplo, en lugar de comer en KFC, la sugerencia es optar por un pollo asado en restaurantes locales. Para quienes desean un coche eléctrico, la recomendación es elegir un Peugeot fabricado en Francia, ignorando el hecho de que Stellantis, accionista de Peugeot, también está listado en la Bolsa de Nueva York.El desafío de ignorar a las grandes empresas estadounidenses es constante, especialmente en un mundo saturado de marcas de EE. UU. Agneta, que trabaja en la provincia sueca de Escania, intenta no gastar en productos estadounidenses, pero reconoce que la tecnología es un área donde es difícil encontrar alternativas. «Es un poco irónico porque este grupo (que incita al boicot) está activo sobre todo en Facebook», admite.Apoyo a Ucrania e impacto económicoLa población sueca, en gran parte, apoya a Ucrania, y la ayuda militar a Kiev es una prioridad en la política exterior de Suecia. Agneta expresa su frustración con la postura de EE. UU., afirmando que «lo que está sucediendo ahora en EE. UU., dar la espalda a Ucrania y traicionar todas las promesas, es la gota que colmó el vaso». Determinada a continuar con el boicot, revisó sus inversiones y decidió vender sus acciones en el mercado estadounidense.En Dinamarca, el Salling Group tomó la iniciativa de identificar productos de «marca europea» en sus supermercados, respondiendo a la demanda de los consumidores. El sueco Reidar Svehdal, que también decidió boicotear productos estadounidenses, cree que el 99% de los europeos pueden prescindir del 70% de los productos de EE. UU., lo que tendría un gran impacto. Sin embargo, analistas advierten que el boicot puede tener un efecto limitado, con consecuencias generalmente breves y poco perceptibles.