El fútbol mexicano se encuentra en un momento de profunda transformación. La Liga MX ha confirmado que el ascenso y descenso seguirán bloqueados para la temporada 2026-2027, un cambio que ha generado controversia y preocupación entre aficionados y jugadores. Este modelo cerrado, que se ha mantenido bajo la excusa de la pandemia y trámites de certificación, parece ser ahora una realidad permanente.

El artículo 35 del reglamento deja claro que los clubes de Primera División mantendrán su posición sin importar su rendimiento en la cancha. Mientras tanto, los equipos de Expansión se ven imposibilitados de alcanzar la máxima categoría. Esta decisión ha sido criticada por su impacto en la esencia del fútbol mexicano, eliminando la ilusión de competir y ascender desde ligas inferiores.

El impacto en la esencia del fútbol mexicano

Antes de este cambio, el fútbol mexicano ofrecía la posibilidad de que equipos humildes forjaran una identidad y arrastraran a toda una ciudad detrás de sus colores. Los jugadores veían en el ascenso una motivación genuina para dejar todo en cada partido. Sin embargo, con el modelo actual, el rendimiento en la cancha ya no define el destino de los equipos.

Desde que el Atlético de San Luis logró subir en 2019, ningún otro equipo ha tenido esa oportunidad. Esta situación ha llevado a la pérdida de la magia del fútbol, donde la pelota dictaba sentencia y un equipo humilde podía lograr la hazaña. Ahora, el regreso del Atlante a Primera División, mediante la compra de una plaza, refleja el estado actual del fútbol mexicano.

Las voces de los jugadores

El nivel del juego se ha visto afectado por este blindaje financiero. Un sondeo realizado por ESPN en 2026 reveló que el 81.8% de los jugadores de la Liga MX desean el regreso del ascenso y descenso. Juan Sebastián Verón, exjugador argentino y ahora directivo, ha criticado el sistema mexicano por aburguesar a los jugadores.

Muchos talentos prefieren irse a jugar en torneos llaneros, donde pueden ganar más en un fin de semana que en un semestre entero en las fuerzas inferiores de cualquier equipo profesional. Aunque no todos los jóvenes dejarán el profesionalismo por las canchas de tierra mejor pagadas, la magia del fútbol se está perdiendo poco a poco.

El futuro del fútbol mexicano

El modelo actual ha convertido los campeonatos en simples trámites de televisión, sin el drama y la emoción que antes caracterizaban al fútbol mexicano. Los propietarios de los equipos temen las consecuencias financieras del ascenso y descenso, pero esto ha llevado a la pérdida de la esencia del deporte.

Es necesario que los partidos domingueros duelan en serio y que el pánico deportivo exista. De lo contrario, la Liga MX se convertirá en un show lucrativo, habiendo asesinado al fútbol mexicano por completo.