El Mundial 2026, celebrado en varios países, incluyendo México, generó gran expectativa en términos de impacto económico. Sin embargo, los resultados no alcanzaron las proyecciones iniciales. A continuación, se analiza cómo el torneo afectó el consumo y la economía del país.
El torneo, que culminó recientemente, dejó al país con 13 de los 104 encuentros, incluyendo la inauguración. Aunque se esperaba un impulso significativo en el Producto Interno Bruto (PIB) los resultados fueron modestos.
El consumo privado y el efecto del Mundial
Durante el mes de junio, coincidiendo con la primera fase del Mundial, se observó un deterioro en varios indicadores de consumo privado en México. Las ventas de los comercios agremiados a la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) disminuyeron un 1.6% respecto a junio de 2026.
En términos reales, al descontar el efecto de la inflación, la caída fue aún más pronunciada, alcanzando un 4.8%. La ANTAD atribuyó estos resultados a un efecto de calendario y al impacto del Mundial, que modificó temporalmente los hábitos de consumo y redujo la afluencia a ciertas tiendas físicas.
El gasto con tarjetas de crédito y débito también mostró debilidad. Según el Indicador de Consumo Big Data BBVA Research el consumo registró una baja del 0.2% mensual y una caída del 4.9% anual, su quinta reducción consecutiva.
Sectores afectados y beneficios locales
El impacto del Mundial fue heterogéneo, afectando de manera diferente a diversos sectores. Mientras el gasto en establecimientos físicos disminuyó un 0.9% mensual, el gasto en servicios de entretenimiento creció un 16.5% mensual y un 24.8% anual, impulsado por el torneo.
La Ciudad de México (CDMX) Guadalajara y Monterrey fueron las ciudades que más se beneficiaron, albergando la mayoría de los partidos. Sin embargo, este beneficio no se tradujo en un impulso generalizado a la economía nacional.
El sector restaurantero reportó un desempeño mixto, con cinco de cada diez establecimientos teniendo un desempeño inferior al de una semana regular. La derrama esperada de 560 millones de dólares no se materializó, según la Asociación Mexicana de Restaurantes.
Proyecciones y análisis de expertos
Diversos expertos coincidieron en que el Mundial no cambiará estructuralmente la trayectoria de la economía mexicana. Humberto Calzada, economista en jefe de Rankia afirmó que será solo un estímulo de corto plazo para una economía que el Gobierno prevé crecerá entre un 1.8 y un 2.8% este año.
Banorte estimó una contribución mundialista de entre 42 y 62 puntos base al PIB de 2026, pero hacia el final del torneo, esta cifra se redujo a solo el 0.4-0.5%. Deloitte proyectó que la competencia contribuyó a crear más de 100 mil empleos temporales, 10% menos que su estimación previa.
La economía del país continuará enfrentando desafíos, y el torneo solo proporcionó un impulso temporal y concentrado en pocos sectores.



