El 29 de octubre Netflix presentará La caída de El Mayo una serie documental de tres capítulos que explora la captura del narcotraficante mexicano Ismael Zambada García conocido como «El Mayo». La producción, anunciada mediante un tráiler oficial, promete abordar el episodio bajo una óptica que cruza la frontera, preguntándose si la detención del fuertísimo líder del Cartel de Sinaloa fue obra de una traición interna o de una operación meticulosamente planeada por las fuerzas de seguridad.

Durante más de cuatro décadas, Zambada mantuvo una posición de poder que le permitió operar en la sombra mientras sus compañeros de la organización, incluido Joaquín «El Chapo» Guzmán se convertían en la cara visible del narcotráfico. A diferencia de su socio, el capo de Sinaloa rara vez apareció en los medios; la escasez de fotografías y la ausencia total de grabaciones de su voz constituyen una de las mayores dificultades para los periodistas que intentan describir su historia. La nueva docuserie busca cerrar ese vacío mediante testimonios de primera mano y material de archivo nunca antes difundido.

Los directores de la obra son Darren Foster, ganador de un Emmy y conocido por sus trabajos en series como Borderland y el cineasta mexicano Miguel Fernández Flores, colaborador de medios de investigación. Ambos combinarán periodismo de investigación con una narración en primera persona, incorporando voces de agentes de seguridad, políticos, periodistas y personas vinculadas al propio cartel. La combinación de estos enfoques promete ofrecer una visión profunda del poder, la corrupción y la eventual caída de uno de los capos más escurridizos de la historia reciente.

El proyecto de Netflix: formato, equipo y fuentes

Con una duración total de tres episodios, la serie se estructurará alrededor de un eje central: la captura de Zambada el 25 de julio de 2024 en el aeropuerto de El Paso, Texas. El plan de producción incluyó la realización de entrevistas exclusivas con personas que estuvieron cerca del líder criminal en los meses previos a su arresto. Entre ellas destaca la participación de María Scherer Ibarra, quien mantuvo conversaciones con el capo apenas semanas antes de que las autoridades estadounidenses lo detuvieran junto a Joaquín Guzmán López hijo de «El Chapo».

Entrevistas exclusivas y material nunca visto

El material audiovisual reunido para la docuserie incluye imágenes de archivo que cubren la expansión del cartel en los años 80 y 90, así como recreaciones cuidadas que ilustran los momentos críticos del operativo de captura. Los directores explicaron que el mayor reto consistió en documentar la vida de un hombre del que prácticamente no existen registros sonoros o visuales, lo que los obligó a depender de testimonios de fuentes confiables y de documentos oficiales desclasificados. En el tráiler se pueden observar fragmentos de conversaciones con agentes federales y declaraciones de funcionarios mexicanos que describen la supuesta corrupción que permitió al capo evadir la justicia durante tanto tiempo.

Los acontecimientos que desembocaron en la captura

El 25 de julio de 2024, Zambada y su acompañante fueron detenidos en el Aeropuerto Internacional de El Paso después de aterrizar en una aeronave privada. Según los informes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU., ambos fueron identificados mediante técnicas de reconocimiento facial y rastreo de datos de vuelo. La naturaleza del desembarco —un avión privado en territorio estadounidense— generó una lluvia de teorías sobre la posible complicidad de miembros cercanos al círculo de la familia Guzmán.

Una de las líneas de investigación más comentadas sugiere que la captura pudo haber sido facilitada por una traición dentro del propio Cartel de Sinaloa. Algunos analistas criminales afirman que el hijo de «El Chapo», Joaquín Guzmán López, habría sido convencido o coaccionado para acompañar a Zambada al aeropuerto, asegurando así una entrega sin violencia. Otros, sin embargo, sostienen que la operación fue el resultado de una coordinación internacional entre la DEA, el FBI y autoridades mexicanas, que aprovecharon una vulnerabilidad logística para atrapar al capo mientras estaba fuera de su zona de refugio habitual en las montañas de Sinaloa.

La detención de Zambada desencadenó una pugna interna dentro del Cartel, dividiendo a sus miembros entre los leales a la familia Guzmán —cuyo liderazgo ahora recae en los llamados «Los Chapitos»— y los seguidores de Zambada, denominados «Los Mayos». Esta fricción ha intensificado la violencia en el estado de Sinaloa, convirtiéndolo en uno de los focos de conflicto más peligrosos del país. Además, el propio Zambada se declaró culpable en un tribunal federal de Nueva York de varios cargos de narcotráfico, lavado de dinero y posesión de armas, recibiendo una sentencia que asegura su permanencia en prisión de por vida.