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4 junio 2026

Detención en Medellín por maltrato infantil: niño de 2 años recibe protección del ICBF

Tras la llegada del menor al hospital el 1 de abril, las autoridades investigaron y detuvieron a la pareja que lo cuidaba; el niño quedó al cuidado del ICBF

El episodio comenzó cuando un menor de dos años ingresó a un centro asistencial el 1 de abril con heridas que despertaron la sospecha del personal médico. En primera instancia, la madre atribuyó el cuadro a una presunta intoxicación, pero las evaluaciones clínicas y los protocolos activados condujeron a una investigación más profunda. La Policía Metropolitana del Valle de Aburrá asumió las indagaciones y, tras recopilar pruebas, determinó que el niño presentaba signos de violencia que no se explican por un accidente o una intoxicación.

Investigación y hallazgos

Los peritajes iniciales revelaron múltiples lesiones compatibles con maltrato físico: quemaduras, hematomas dispersos y una marcada inflamación en los ojos. Estas lesiones llevaron a las autoridades a activar protocolos de protección. La pareja responsable del cuidado del menor —la madre, de 26 años y nacionalidad venezolana, y su compañero sentimental— llevaba aproximadamente un mes en Medellín y, según la investigación, se alojaba en diversos hoteles del centro de la ciudad para evitar ser localizada. La condición del niño y la naturaleza de las lesiones generaron la intervención coordinada del sistema de justicia y las entidades de protección.

Evidencias médicas y forenses

El personal hospitalario documentó los daños y notificó a las autoridades, lo que permitió que los peritajes médicos profundizaran en la causa de las lesiones. Los hallazgos de Medicina Legal sugirieron que la agresión fue de extrema gravedad y llegó a calificarse como tentativa de homicidio en el marco del informe forense. Frente a esa valoración, los protocolos de la Comisaría de Familia y del ICBF se activaron para garantizar la atención inmediata y la protección del menor, que permaneció bajo cuidado institucional mientras avanzaba la investigación.

Acción judicial y medidas de protección

Una vez recopilados los elementos de prueba, la pareja fue puesta a disposición de la justicia. Un juez de control de garantías ordenó la medida de aseguramiento en centro carcelario para ambos adultos por la gravedad de los hechos. Paralelamente, el ICBF asumió la custodia del niño y determinó el acompañamiento familiar: una tía materna se comprometió a brindar apoyo mientras se agilizan las diligencias pertinentes. La situación legal sigue su curso en los despachos judiciales correspondientes.

Reacciones institucionales

Las autoridades locales se pronunciaron ante el caso. El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, expresó rechazo por las agresiones y valoró la actuación del personal médico al detectar las señales de abuso de forma oportuna. El secretario de Seguridad, Manuel Villa, subrayó la responsabilidad directa de los cuidadores y la gravedad de las lesiones documentadas por Medicina Legal. Estas declaraciones reforzaron el llamado a que el sistema de salud y la ciudadanía mantengan alerta ante indicios de violencia contra menores.

Contexto y cifras

Este caso se enmarca en una tendencia preocupante en el distrito: según reportes de la Secretaría de Seguridad, en lo corrido del año se han atendido a 720 menores mediante acciones de la Comisaría de Familia y del ICBF. De esos episodios, 128 correspondieron a violencia intrafamiliar y 109 ocurrieron específicamente en Medellín. Esas cifras han motivado campañas de prevención y la coordinación entre entidades para identificar y proteger a menores en riesgo.

Mientras el proceso penal sigue su curso, el niño de nacionalidad peruana permanece bajo la protección del ICBF y con el acompañamiento de su tía materna. Las autoridades reiteran la invitación a denunciar cualquier sospecha de abuso y a fortalecer las redes de apoyo para menores vulnerables. El caso, originado por la atención recibida el 1 de abril, recuerda la importancia de la detección temprana y la respuesta articulada entre salud, policía y entidades de protección.

Autor

Andrés Rodríguez

Andrés Rodríguez, madrileño de 33 años con aire moderno y relajado, recuerda cubrir las protestas de la Puerta del Sol durante el 15-M desde una bicicleta. Defiende un periodismo cercano que prioriza testimonios vecinales frente a titulares fríos; vive en Malasaña y compagina crónicas con proyectos de audio local.