El crucero MV Hondius, operado por Oceanwide Expeditions, inició el operativo de desembarco en el puerto de Granadilla, en Tenerife, tras una travesía marcada por una emergencia sanitaria. El viaje, conocido como «Atlantic Odyssey», había partido el 1° de abril desde Ushuaia con destino final previsto en Praia, Cabo Verde el 4 de mayo. Entre quienes permanecían a bordo se encontraba el ingeniero jubilado Carlos Ferello, único ciudadano argentino en la embarcación, quien confirmó que comenzaba el descenso y que más tarde sería trasladado a Países Bajos para cumplir un período de aislamiento bajo supervisión médica.
El desembarco y la situación del pasajero argentino
Según comunicaciones oficiales, el desembarque se realizó con protocolos sanitarios estrictos y la operación fue coordinada por autoridades españolas, neerlandesas y organismos internacionales. La Cancillería argentina informó que el seguimiento del caso se mantuvo desde el inicio del episodio y que se conformó un comité de crisis con la Embajada en España, el Consulado en Tenerife y la Embajada en Países Bajos. El pasajero aseguró encontrarse «en buen estado general y sin síntomas», y las autoridades acordaron su traslado en un vuelo sanitario organizado por las autoridades neerlandesas. Una vez en territorio neerlandés, deberá cumplir la cuarentena bajo atención médica preventiva.
El brote a bordo: muertes, evacuaciones y vigilancia epidemiológica
La travesía se vio alterada por un brote vinculado al hantavirus, investigado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como asociado al virus Andes. Durante el recorrido se reportaron tres fallecimientos: el primero fue el de un hombre neerlandés de 70 años que murió a bordo el 11 de abril, luego falleció su esposa, una mujer neerlandesa de 69 años, durante el regreso a su país, y finalmente murió una pasajera alemana el 2 de mayo dentro del MV Hondius. Además de los decesos, se realizaron evacuaciones médicas programadas y de emergencia para atender a casos con síntomas o riesgo elevado.
Evacuaciones y refuerzo médico
En diferentes fechas se concretaron traslados sanitarios: el 27 de abril fueron evacuados un pasajero británico y otro estadounidense mediante un operativo a través de la isla Ascensión; y el 6 de mayo se evacuaron en avión sanitario a un pasajero neerlandés, un pasajero alemán y un miembro británico de la tripulación. Ese mismo día embarcaron cuatro profesionales de salud para reforzar la vigilancia y las tareas de control durante la etapa final del viaje. La compañía informó que, tras aplicar los protocolos, no se detectaron nuevos casos sintomáticos en días posteriores, lo que permitió mantener ciertas actividades a bordo con restricciones.
Coordinación internacional y respuesta diplomática
Las gestiones para el desembarco y la repatriación incluyeron la colaboración entre organismos sanitarios y diplomáticos. La Cancillería publicó un comunicado el 9 de mayo detallando la constitución del comité de crisis y el monitoreo constante del pasajero argentino. En ese marco, se evaluaron alternativas logísticas hasta que se acordó el traslado en el avión sanitario que Países Bajos dispuso para repatriar a sus ciudadanos afectados. El comunicado destacó el trabajo conjunto entre las representaciones argentinas y el agradecimiento por la cooperación neerlandesa en la planificación del aislamiento y la atención médica posterior.
Análisis del agente y el riesgo para la población
Las investigaciones epidemiológicas están centradas en el virus detectado, identificado por la OMS como una variante relacionada con el virus Andes. Expertos explican que, aunque el brote tuvo un impacto serio entre viajeros, la transmisión a gran escala fuera del barco se considera de riesgo limitado según la información genética disponible y los estudios de seguimiento. En los operativos de desembarco se aplicaron medidas de contención, aislamiento y vigilancia para minimizar cualquier contagio entre la población local y garantizar que los traslados se realicen con seguridad médica.
Pasajeros y tripulación remanente
Al momento del último parte, en el MV Hondius permanecían 147 personas entre pasajeros, tripulación y personal médico incorporado recientemente. Los pasajeros representaban una amplia diversidad de nacionalidades, incluyendo Reino Unido, Estados Unidos, España, Países Bajos, Alemania, Francia, Canadá, Australia y Japón, entre otros. La tripulación también era internacional, con integrantes de Filipinas, Ucrania, Países Bajos, Reino Unido e India. Las autoridades continuarán coordinando la distribución de viajeros en los vuelos programados y las medidas de seguimiento posteriores al desembarco.
