La disputa legal que involucra a Lionel Messi, la AFA y la promotora VID Music Group escaló hasta tribunales de Estados Unidos después de que la compañía de Miami presentara una demanda por varios cargos vinculados al incumplimiento de contrato. Según los documentos citados por medios, la controversia gira en torno a un amistoso celebrado en Hard Rock Stadium el 10 de octubre de 2026, en el que el astro argentino finalmente no participó pese a que su presencia figuraba como un elemento central del acuerdo comercial.
Los representantes de VID sostienen que la compañía pagó millones por los derechos de organización y que la ausencia no informada de Messi afectó la venta de entradas y otros ingresos asociados. En Miami, el abogado Ralph Patino, defensor de VID, expuso que la demanda busca resarcir los daños económicos y señaló la posible responsabilidad compartida entre la AFA, un agente intermediario y el propio futbolista bajo el principio legal de «known or must have known».
Contexto y cronología de los hechos
En agosto de 2026, según la versión de VID, la AFA propuso la realización de dos amistosos en Estados Unidos y, posteriormente, la empresa pagó cifras que en distintas fuentes aparecen como $7 millones en conjunto y también desglosadas como $3.5 millones por partido en octubre, con propuestas posteriores con valores mayores para encuentros en junio. El primer partido programado para el 10 de octubre contra Venezuela se jugó sin la participación de Messi, quien sí jugó y brilló con Inter Miami la noche siguiente, 11 de octubre, y luego participó en el amistoso contra Puerto Rico el 14 de octubre de 2026.
VID alega que la empresa fue informada de la no inclusión de Messi en la alineación apenas un día antes del encuentro y que, pese a ello, el jugador apareció como espectador en un palco junto a su familia, un espacio que la promotora afirma haber costeado. Además, la compañía denuncia pérdidas adicionales por la reubicación de otro partido originalmente en Chicago y reclama el reintegro de pagos que, según su versión, la AFA no devolvió.
Los reclamos legales contra Messi, la AFA y el agente
La demanda presentada en el tribunal del condado de Miami-Dade incluye múltiples cargos, entre ellos representación negligente, interferencia tortuosa de contrato y acusaciones de fraude dirigidas a un intermediario identificado en los expedientes como Julian Marcos Kapelan. VID exige compensaciones por los ingresos perdidos y sostiene que la participación mínima de Messi —al menos 30 minutos por partido según el acuerdo— constituía un elemento material del contrato y del valor comercial de los amistosos.
El abogado Ralph Patino ha argumentado públicamente que, aunque Messi no firmó el contrato entre la AFA y VID, su conducta y su relación con la selección lo ubican dentro del ámbito de responsabilidad bajo la doctrina legal que establece que alguien que «sabía o debía saber» de una obligación puede ser considerado cómplice si contribuye al resultado. Por su parte, la AFA ha emitido comunicados negando incumplimientos y anunciando que defenderá su posición y reclamará los millones que, según afirma, le adeudan los mismos demandantes.
Detalles sobre los cargos y montos reclamados
Entre los puntos más concretos de la queja figura la petición de VID por un porcentaje del contrato en caso de ausencia de Messi —la empresa reclama un 25% del valor pactado— y la devolución de pagos asociados a partidos cancelados o reubicados. Los registros del caso también mencionan fallas en la licencia de agente de partido de la persona designada por la AFA para negociar, un hecho que complica aún más la defensa del ente federativo si se confirma el manejo irregular de intermediaciones.
Reacciones públicas y posibles consecuencias
La noticia de la demanda se difundió ampliamente el 23 de abril de 2026, cuando medios accedieron a los documentos judiciales. Ni Messi ni el agente señalado han hecho declaraciones formales ante la prensa, mientras que la AFA ha reiterado su disposición a presentar contratos, comprobantes de pago y correspondencia para demostrar que cumplió con sus obligaciones. El caso abre un debate sobre la responsabilidad de los clubes, las federaciones y las figuras centrales en la organización de amistosos con fines comerciales.
Más allá del aspecto económico, la disputa podría sentar precedentes sobre cómo se regulan los compromisos de jugadores en ventanas FIFA y la transparencia en los acuerdos con promotores privados. En los próximos pasos procesales, los tribunales de Miami deberán evaluar pruebas contractuales, comunicaciones internas y la cronología precisa de avisos sobre la disponibilidad de los jugadores para dirimir si existió representación negligente o conducta fraudulenta que justifique la reparación solicitada por la promotora.