Meta, la empresa matriz de Facebook e Instagram, se encuentra en el centro de un juicio federal en California que podría redefinir la responsabilidad de las redes sociales en la salud mental de los adolescentes. La demanda, presentada por 29 estados, acusa a Meta de haber diseñado intencionalmente sus plataformas para ser adictivas y perjudiciales para los jóvenes.

El juicio, que se lleva a cabo en Oakland, es visto como un punto de inflexión en la manera en que las empresas tecnológicas operan y gestionan el bienestar de sus usuarios más jóvenes. Los fiscales argumentan que Meta ha utilizado estrategias similares a las de las tabacaleras para mantener a los usuarios enganchados, recopilar sus datos y ocultar la verdad al público.

Los tres ejes de la acusación contra Meta

La coalición de fiscales generales ha estructurado su acusación en tres frentes principales. En primer lugar, afirman que Meta mintió públicamente sobre los efectos nocivos de sus plataformas en los menores de edad. En segundo lugar, sostienen que herramientas como los filtros de belleza y las notificaciones constantes fueron diseñadas intencionalmente para enganchar a los usuarios. Finalmente, acusan a la empresa de recopilar datos de menores de 13 años sin el permiso de sus padres, vulnerando las leyes federales de privacidad.

La fiscal general de California, Megan O’Neill, mencionó ante el tribunal que el modelo de negocio de Meta se basa en enganchar a los usuarios, retenerlos el mayor tiempo posible, recolectar sus datos y luego ocultar la verdad al público. Esta estrategia, según los demandantes, ha tenido un impacto significativo en la salud mental de los adolescentes.

El precedente de las tabacaleras

La comparación con las tabacaleras no es casual. En 1998, 46 estados estadounidenses y las principales compañías tabacaleras alcanzaron el llamado Master Settlement Agreement, después de años de litigios relacionados con los costos sanitarios derivados del tabaquismo. El acuerdo contempló pagos estimados inicialmente en 206,000 millones de dólares durante sus primeros 25 años, además de pagos posteriores.

Las tabacaleras también aceptaron restricciones que modificaron la manera en que podían promocionar sus productos. El acuerdo prohibió dirigir publicidad a menores, eliminó el uso de caricaturas en anuncios, restringió patrocinios y publicidad exterior y abrió al público documentos internos de la industria. Los fiscales en el caso de Meta buscan cambios similares, como eliminar o restringir algunas funciones asociadas con mantener a los usuarios dentro de las aplicaciones, establecer límites de tiempo para jóvenes y reforzar las barreras destinadas a impedir el acceso de menores de 13 años.

Las consecuencias para Meta

Las consecuencias para Meta, si resultara culpable de los cargos, podrían trascender una sanción económica y obligar a la empresa a modificar su modelo de negocio. Los estados estimaron ante el tribunal que las sanciones podrían rondar los 200,000 millones de dólares, aunque Meta añadió que, dependiendo del cálculo de las infracciones, su exposición podría alcanzar hasta 1.4 billones de dólares.

La jueza federal Yvonne Gonzalez Rogers determinará finalmente la responsabilidad de Meta, mientras un jurado emitirá un veredicto consultivo. Entre los testimonios previstos se encuentran el fundador y director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, y el responsable de Instagram, Adam Mosseri. El proceso podría durar alrededor de seis semanas y forma parte de una ofensiva legal más amplia contra las plataformas sociales.

Este juicio no solo busca determinar si Facebook e Instagram perjudicaron a menores, sino si algunas decisiones utilizadas para mantenerlos dentro de las plataformas deben cambiar. Con información de AFP.