En Tela se realizó los días 22 y 23 de mayo el intercambio titulado “¿Participar o cuidar? ¿Por qué seguimos eligiendo?”, un espacio que reunió a mujeres electas, funcionarias públicas, lideresas políticas y organizaciones nacionales e internacionales para poner en primer plano la relación entre la organización social del cuidado y la participación política femenina. El encuentro, desarrollado en el marco del proyecto EUROELECT-H y financiado por la Unión Europea, fue implementado por el PNUD y ONU Mujeres y buscó visibilizar barreras estructurales que limitan el acceso y la permanencia de las mujeres en espacios de decisión.
Los debates del intercambio tocaron tanto experiencias locales como regionales en América Latina y el Caribe, combinando testimonios, marcos analíticos y propuestas de política pública. Las participantes coincidieron en que la sobrecarga de tareas de cuidado constituye una barrera sistémica que restringe tiempo, oportunidades de liderazgo y continuidad en cargos públicos, y que exige respuestas integrales desde el Estado y la sociedad.
Contexto y cifras que explican el fondo del debate
Honduras, donde las mujeres representan el 52 % de la población, evidencia una representación desigual en los órganos de decisión. Actualmente solo 38 de 128 curules en el Congreso Nacional son ocupadas por mujeres y únicamente alrededor del 7 % de las alcaldías están lideradas por mujeres. Estas cifras, presentadas a lo largo del encuentro, sirvieron como punto de partida para cuestionar las razones estructurales detrás de la baja presencia femenina en la política.
Principales elementos discutidos
Las mesas de trabajo y ponencias plantearon tres ejes complementarios: primero, la necesidad de reconocer la sobrecarga de cuidados como un factor que limita la participación política; segundo, la urgencia de aprobar marcos legales que prevengan la violencia política contra las mujeres; y tercero, la implementación de políticas de corresponsabilidad que redistribuyan las tareas de cuidado.
La sobrecarga de cuidados como problema democrático
Desde múltiples intervenciones emergió la idea de que las responsabilidades domésticas y de cuidado, asignadas de forma desproporcionada a las mujeres, no son un asunto privado sino una cuestión pública que afecta la calidad de la democracia. Las participantes coincidieron en que muchos liderazgos y candidaturas se sostienen a costa de una doble jornada invisibilizada que reduce la posibilidad de ejercer funciones públicas de manera sostenida.
Marcos normativos en debate
Durante el intercambio se presentó la propuesta de Ley contra la Violencia Política hacia las Mujeres, concebida como un instrumento para prevenir, sancionar y erradicar prácticas que obstruyen el ejercicio de los derechos políticos femeninos. En paralelo, se socializaron avances de la propuesta de Ley de Cuidados, que busca promover una redistribución más equitativa de las responsabilidades de cuidado y crear condiciones para la participación política y económica de las mujeres.
Aportes de las conferencistas y mensajes clave
La jefa de país de ONU Mujeres Honduras, Mildred García, subrayó que transformar la democracia implica no solo abrir espacios, sino modificar las condiciones estructurales que históricamente han limitado el liderazgo femenino. Según García, avanzar hacia una democracia más inclusiva requiere respuestas institucionales y políticas públicas de correspondencia entre Estado y hogares.
Perspectivas internacionales y regionales
La experta Katia Uriona presentó una conferencia magistral sobre los marcos analíticos de la violencia política contra las mujeres en América Latina y el Caribe, enfatizando que es una vulneración de derechos políticos que obliga al Estado a legislar y proteger. Por su parte, Patricia Cossani, especialista en cuidados, planteó que reorganizar los cuidados equivale a reorganizar la forma en que sostenemos la vida social, distribuimos poder y fortalecemos la democracia.
Conclusiones y pasos a seguir
En el cierre del intercambio, la designada presidencial María Antonieta Mejía llamó la atención sobre las narrativas que han naturalizado la idea de que cuidar es el destino femenino y participar en política un privilegio. Señaló que la pregunta no debe ser cuánto participan las mujeres, sino qué tipo de sociedad obliga a elegir entre cuidar y servir al país. Las asistentes acordaron impulsar reformas legales, alianzas multisectoriales y acciones concretas para garantizar no solo el acceso, sino condiciones reales para ejercer liderazgo sin violencia.
Como resultado del encuentro se consolidó una agenda común orientada a transformar condiciones estructurales que limitan la participación política de las mujeres, con énfasis en la aprobación de marcos legales como la Ley contra la Violencia Política hacia las Mujeres y la Ley de Cuidados, y en el fortalecimiento de políticas públicas de corresponsabilidad.
Contacto de prensa: Silvia Valeria Puerto, asistente de comunicaciones de ONU Mujeres Honduras. El intercambio fue parte del proyecto EUROELECT-H, con el apoyo de la Unión Europea, el PNUD y ONU Mujeres, y se celebró en el marco de diálogos que buscan democratizar la participación y garantizar derechos políticos plenos para las mujeres.
