Al eliminar el motor de combustión, la visita al taller adquiere una dinámica distinta. Los coches eléctricos ya no necesitan cambios de aceite de motor ni ajustes de la cadena de distribución; ahora la mayor parte del diagnóstico se centra en filtros, neumáticos y sistemas de refrigeración. Eugenio Grandio presidente de la Electro Movilidad Asociación (EMA) aclara: “No es un servicio como el de un coche de gasolina; muchas veces es diagnóstico y revisión”. Esta diferencia impacta tanto en la frecuencia como en el tipo de intervenciones que el propietario debe programar.
Componentes que requieren atención regular
Entre los elementos más solicitados por los talleres aparecen los filtros de aire de la cabina esenciales para mantener la calidad del aire interior, y los neumáticos cuyo desgaste depende del kilometraje y del estilo de conducción. Las gomas de los limpiadores también presentan un ciclo de vida corto, especialmente en climas lluviosos. En algunos modelos se incluye la revisión del líquido de refrigeración de la batería cuya función es mantener la celda a una temperatura óptima; según el fabricante, este líquido se cambia siguiendo un programa específico. Asimismo, ciertos vehículos programan cambios de líquido de frenos y de aceite de transmisión dentro de sus planes de servicio.
La batería: preocupación y realidades
El módulo de batería suele generar la mayor incertidumbre, ya que representa la pieza más costosa. Sin embargo, Grandio señala que, “Yo llevo más de diez años trabajando en este tema y no conozco a nadie que haya tenido que reemplazar una batería completa”. Cuando una falla está localizada, la reparación se efectúa sobre celdas o módulos concretos, evitando el reemplazo total y, por lo general, está cubierta por la garantía del fabricante. Esto refuerza la idea de que el desgaste de la batería depende mucho del uso y de la gestión térmica del vehículo.
Programa de mantenimiento de BYD en Vallejo
Los centros BYD Vallejo ofrecen un calendario que inicia a los 5,000 kilómetros o a los tres meses y sigue hasta los 165,000 kilómetros o 99 meses. Cada intervalo incluye una revisión básica que mantiene la tarifa constante; el precio solo aumenta cuando se agregan cambios de fluidos como el aceite de transmisión, el líquido de frenos o el anticongelante. A continuación, se detallan los costos para los tres modelos analizados.
BYD Han
Para el sedán eléctrico, el mantenimiento básico tiene un costo de 1,279 pesos y cubre los servicios a 5,000 km/3 meses, 25,000 km/15 meses, 65,000 km/39 meses, 105,000 km/63 meses y 145,000 km/87 meses. Cuando se suman aceite de transmisión y líquido de frenos el valor asciende a 4,891 pesos** en los puntos de 45,000 km/27 meses y 125,000 km/75 meses. Finalmente, la inclusión del anticongelante eleva el total a 6,667 pesos en los intervalos de 85,000 km/51 meses y 165,000 km/99 meses.
BYD Yuan Plus
La SUV comparte el precio del mantenimiento básico con el Han (1,279 pesos). Sin embargo, los paquetes que añaden aceite de transmisión y líquido de frenos son más económicos: 3,605 pesos para los hitos de 45,000 km/27 meses y 125,000 km/75 meses. Cuando se incorpora el anticongelante de motor el costo total pasa a 4,588 pesos en los recorridos de 85,000 km/51 meses y 165,000 km/99 meses.
BYD Dolphin Mini
El hatchback inicia su mantenimiento básico en 1,535 pesos siguiendo el mismo plan de kilometraje que los modelos anteriores. Al añadir aceite de transmisión y líquido de frenos el precio se sitúa en 3,988 pesos. Finalmente, la combinación de todos los fluidos, incluido el anticongelante de motor eleva el importe a 4,959 pesos para los servicios de 85,000 km/51 meses y 165,000 km/99 meses.



