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4 junio 2026

Cómo vivió México el Mundial 1966 en Inglaterra y qué dejó para el futuro

Resumen: México compitió en Wembley con una mezcla de veteranos y jóvenes, obtuvo dos puntos y dejó señales de progreso antes de organizar el Mundial de 1970

Cómo vivió México el Mundial 1966 en Inglaterra y qué dejó para el futuro

El Mundial de 1966 se disputó en Inglaterra, considerado el lugar de nacimiento del fútbol moderno, y la selección mexicana llegó con expectativas altas. Entrenada por Ignacio Trelles, la plantilla combinaba jugadores con experiencia y piezas más jóvenes, y contaba con el apoyo de aficionados que viajaron hasta Wembley. Además, México vivía un momento de ilusión: había sido elegido para organizar los Juegos Olímpicos de 1968 y el Mundial de 1970, circunstancias que alimentaron la esperanza de una actuación destacada. Sin embargo, la eliminación en la fase de grupos terminó por convertir esa esperanza en una valiosa lección sobre ajustes tácticos y experiencia internacional.

La estructura del torneo era compacta: 16 equipos distribuidos en cuatro grupos, formato que favorecía la intensidad desde el inicio. Europa y Sudamérica ocupaban la mayoría de plazas, mientras que otras regiones tenían cupos limitados; en aquella edición, países inesperados como Corea del Norte lograron pasar la fase de clasificación. México, por su parte, llegó con una clasificación contundente: en las eliminatorias superó a selecciones de Concacaf como Honduras y Estados Unidos y cerró la ronda con un rendimiento notable, en el que Isidoro Díaz destacó al anotar cinco goles en el proceso. Esa campaña mostró un equipo capaz de imponerse en su confederación pero aún por probarse ante potencias europeas y sudamericanas.

Plantilla y preparación

La convocatoria reflejaba una mezcla de continuidad y renovación. Ignacio Trelles apostó por la lealtad a sus jugadores de confianza, manteniendo a varios supervivientes del ciclo anterior y sumando talentos jóvenes como Enrique Borja y Aarón Padilla. En la retaguardia, la salida de Raúl Cárdenas se compensó con la presencia de Gustavo Peña. Cinco futbolistas procedían del exitoso Club Deportivo Guadalajara, que dominaba el fútbol mexicano en la época. La inauguración del Estadio Azteca y el partido amistoso contra Tottenham, ganado por los ingleses, formaron parte de la preparación y ofrecieron un termómetro sobre la brecha a salvar en Europa.

El sorteo y la llegada a Londres

El sorteo, celebrado en el Royal Garden Hotel y televisado por primera vez, colocó a México en el Grupo 1 junto a Inglaterra, Uruguay y Francia. La concentración en Londres se hizo en el Alexandra National Hotel y la prensa local puso el foco en historias humanas, como la del trofeo Jules Rimet robado y recuperado gracias a un perro llamado Pickles, un episodio que acaparó titulares. En las gradas de Wembley, la comunidad mexicana se dejó ver con entusiasmo y colorido; los fotógrafos se fijaron en los sombreros y el aliento constante, un apoyo moral que contrastó con la exigencia de responder en el césped.

Los partidos en Wembley

El debut frente a Francia tuvo todos los ingredientes de un duelo parejo: México apostó por una defensa sólida y rápidos contragolpes, con Ignacio Calderón en la portería para comenzar el torneo. El gol llegó temprano en la segunda parte, obra de Enrique Borja, quien mostró instinto de delantero al imponerse en el área. Francia empató con un tanto afortunado de Gérard Hausser tras un disparo que rebotó en el poste y entró. El empate dejó la sensación de que México pudo haber obtenido más, por ocasiones y por el orden defensivo mostrado durante largos pasajes del encuentro.

Choque contra Inglaterra y cierre ante Uruguay

Frente a Inglaterra, los anfitriones encontraron espacios y acabaron marcando dos goles: uno memorable de Bobby Charlton y otro fruto de un error en la salida que aprovechó Roger Hunt. México defendió con muchos hombres y trató de buscar réplicas a balón largo, pero la calidad rival y la eficacia inglesa sentenciaron el 2-0. En el último duelo contra Uruguay, con Antonio Carbajal de nuevo en el arco, el partido terminó 0-0 tras una primera mitad favorable a México y un segundo tiempo en el que los uruguayos reaccionaron. Ese empate no bastó para avanzar; el equipo sumó dos puntos y quedó fuera de la siguiente fase.

Legado y la huella de Antonio Carbajal

Aunque México no superó la fase de grupos, la actuación dejó señales positivas: trabajo defensivo, combatividad y talento individual que se reconoció en la prensa inglesa. La atención estuvo también en Antonio Carbajal, el veterano portero que alcanzó su quinto Mundial, un récord extraordinario que subrayó su longevidad y la continuidad del fútbol mexicano. Los análisis posteriores destacaron la falta de puntería como factor decisivo y visualizaron la experiencia como un escalón hacia la organización del Mundial de 1970 en México, evento donde se esperaba que la selección consolidara las lecciones aprendidas en Wembley.

Autor

Ilaria Beretta

Ilaria Beretta coordinó un longform sobre las redes culturales de Trieste, realizado con entrevistas en el Teatro Romano, manteniendo una línea editorial de profundidad para las piezas. Jefa de sección de reportajes, conserva una serie de cartas de archivo vinculadas a Trieste como detalle personal.