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4 junio 2026

Cómo Grupo Clarín vendió TyC Sports y garantizó los 104 partidos del Mundial 2026

Grupo Clarín vendió su 50% en TyC Sports y negoció la llegada de los 104 partidos del Mundial 2026 a Flow; la operación involucra a Grupo Werthein, Vrio/Dsports, conexiones políticas y la consolidación del negocio de distribución de Clarín.

Cómo Grupo Clarín vendió TyC Sports y garantizó los 104 partidos del Mundial 2026

En una maniobra que mezcla negocios y política, Grupo Clarín cerró un movimiento clave: vendió el 50% de TyC Sports y Carburando a la familia Werthein por US$25 millones, y logró que los 104 partidos del FIFA World Cup 2026 estén disponibles en su servicio Flow. La operación no solo redefine la propiedad de contenidos deportivos sino que evidencia la apuesta del conglomerado por priorizar la distribución y la conectividad frente a la producción directa de programación.

El acuerdo tiene muchas capas: por un lado, Vrio Corp —vinculada a Grupo Werthein y propietaria de DirecTV Latin America y Sky Brasil— consiguió que su canal DSports se distribuya en Flow a través de un convenio con Personal-Flow, unidad de Clarín. Al mismo tiempo, esta jugada deja fuera intentos de bloqueo por parte de figuras del fútbol local, al tiempo que reordena alianzas históricas entre empresas de medios y actores políticos.

La operación comercial: piezas y montos

Desde el punto de vista empresarial, la transacción es sencilla en sus números pero compleja en sus efectos. Clarín transfirió su participación en TyC Sports y el canal Carburando por US$25 millones a Grupo Werthein. Luego, Vrio firmó la distribución de DSports en Flow, lo que garantiza que la señal que ostenta los derechos de la FIFA World Cup 2026 llegue a los abonados de Flow y, por ende, a la audiencia argentina durante el torneo que arranca en el Estadio Azteca el 11 de junio.

Implicaciones estratégicas y de mercado

El desprendimiento de contenidos emblemáticos marca un cambio de énfasis para Clarín: dejar atrás parte de la producción deportiva para concentrarse en telecomunicaciones y servicios de distribución. Esta estrategia quedó más clara tras la incorporación de activos de Telefónica en Argentina, una operación que consolidó a Clarín en el negocio de conectividad y que incluye marcas como Telecom, Personal y Flow.

Consolidación frente a regulatorios

La compra de Telefónica Argentina por US$1.25 billion en 2026 —operación que Clarín canalizó mediante Telecom— generó tensiones con el gobierno por cuestiones antimonopolio. Pese a ello, el grupo ha recombinado sus unidades (AGEA, Artear y Telecom) para ofrecer paquetes integrados de medios y servicios, lo que explica la prioridad por la distribución frente a la producción deportiva.

Política, fútbol y viejas relaciones

Las negociaciones atraviesan la historia del fútbol y de los medios en Argentina. La figura de Claudio ‘Chiqui’ Tapia —actual presidente de la AFA— buscó limitar el acceso de Clarín a la transmisión de partidos, en un contexto donde Tapia enfrenta investigaciones y presiones políticas. Además, aparecen nombres emblemáticos de la era anterior: Julio Grondona, la empresa Torneos y la familia Nofal, cuyo pasado está ligado tanto a la comercialización de derechos como a episodios judiciales a nivel internacional.

Herencias y escándalos

Historias como la de Alejandro Burzaco y las acusaciones vinculadas a FIFAGate siguen condicionando la percepción pública sobre la venta de derechos y las relaciones entre empresas y federaciones. A su vez, episodios como el programa Fútbol para Todos y la posterior privatización de los derechos durante el gobierno de Mauricio Macri demuestran que el control de la transmisión es también una herramienta política.

Actores regionales y consecuencias para la audiencia

La entrada de Grupo Werthein refuerza una oferta deportiva paneuropea y latinoamericana: además de TyC, el grupo completó participaciones en Torneos —incluyendo la compra de la porción de la familia Nofal— lo que le da mayor músculo en la producción y comercialización de contenidos. Para el público argentino, la principal consecuencia práctica es que los 104 partidos del Mundial 2026 estarán accesibles en la plataforma líder de cable y streaming del país, evitando una fractura en la oferta televisiva en un torneo de enorme interés nacional por la presencia de la selección y figuras como Lionel Messi.

Equilibrios de poder y miradas a futuro

El resultado reafirma que el control de la distribución es, en muchos casos, más rentable y estratégico que mantener activos de contenido. Para Clarín, consolidarse como proveedor de servicios y gestor de redes supone influir en la agenda cultural y mediática de Argentina. En paralelo, la relación cambiante con el presidente Javier Milei —que llegó con apoyos mediáticos pero hoy mantiene un enfrentamiento con el conglomerado— muestra que las alianzas entre medios y gobiernos son volátiles y se reconfiguran según intereses económicos.

En síntesis, la venta de TyC Sports y la negociación para transmitir el Mundial 2026 no solo redistribuyen activos: reeditan vínculos históricos entre empresas, federaciones y poder político. Mientras el torneo atrae la atención global, en Argentina se jugó una partida decisiva por quién controla la pantalla y, con ella, una porción importante de la conversación pública.

Autor

AiAdhubMedia