La ciudad se prepara para vivir un evento inusual: el piloto Franco Colapinto se convertirá en el primer argentino en conducir un monoplaza de Fórmula 1 por las calles porteñas en la jornada prevista para el domingo 26 de abril. La exhibición, anunciada como road show —una exhibición en circuito urbano—, combina nostalgia por modelos históricos y el rugido moderno de un Lotus E20 con motor Renault V8, decorado con los colores del equipo Alpine. Los preparativos incluyeron presentaciones en puntos icónicos como el Obelisco y momentos protocolares en el Planetario.
En las horas previas hubo encuentros cerrados que mezclaron lo social y lo operativo: un almuerzo en Estancia Vigil con parte del equipo de Alpine, arribos en helicóptero y recorridas por la puesta a punto del circuito en Palermo. El encendido del motor del Lotus en el box improvisado atrajo a transeúntes, que se detuvieron para escuchar el característico sonido del V8. La organización estima una convocatoria masiva —en torno a medio millón de espectadores— y dispuso accesos, pantallas y controles en puntos estratégicos.
Recorrido, horarios y logística
El trazado callejero se extenderá por la zona de avenida del Libertador entre Sinclair y Casares/Ugarteche, con un tramo por avenida Sarmiento a la altura del Monumento a los Españoles. El predio abrirá sus puertas temprano y habrá sectores públicos con pantallas gigantes en plazas Seeber y Sicilia para seguir las vueltas. El cronograma programado incluye cuatro salidas de Colapinto: la primera a las 12.45 con el Lotus E20, la segunda a las 14.30 con la réplica de la Flecha de Plata, otra vuelta con el Lotus a las 15.15 y un cierre a las 15.55 a bordo de un bus descapotable para saludar al público. Las plazas tendrán restricción de acampe y estará prohibida la venta ambulante en la zona.
Los autos y la historia en movimiento
El vehículo principal es un Lotus E20 de 2012 equipado con motor Renault V8, adaptado para circular a velocidad controlada por calles urbanas. Junto a él aparecerá una réplica del Mercedes‑Benz W196 conocida como Flecha de Plata, reconstruida por el empresario Carlos Di Forti para respetar la estética y capacidades del modelo con el que Juan Manuel Fangio ganó los títulos de 1954 y 1955. El Museo Fangio también exhibirá otros coches históricos, entre ellos el Maserati 450S, el McLaren MP4/3 y el Renault RE30, que aportan contexto sobre la evolución de la máxima categoría.
Sonido, espectáculo y pruebas
La organización montó un box en la zona del circuito donde, horas antes del evento, se puso en marcha el motor del Lotus para pruebas de sonido y movilidad. Ese rugido del motor V8 funcionó como anuncio: vecinos y turistas se acercaron a mirar. Además, el equipo técnico ultimó vallas, tribunas y señalética; se colocaron pantallas en intersecciones clave (Libertador y Casares, Figueroa Alcorta y Sarmiento, entre otras) y se coordinaron rutas de corte y desvío para el tránsito.
Agenda cultural y objetivos deportivos
El road show funcionará también como espectáculo: la programación incluye a la cantante Soledad (quien entonará el himno), al músico Luk Ra, a la Orquesta Sinfónica de la Ciudad y a varios DJs para dinamizar las plazas. La Ciudad subrayó que el evento es una “fiesta del deporte” y una forma de acercar al público a la idea de un regreso de la Fórmula 1 como sede de un Gran Premio en un futuro cercano, mientras avanzan las obras de remodelación del Autódromo Oscar y Juan Gálvez.
Impacto para la carrera de Colapinto
Para Franco Colapinto la jornada tiene un significado simbólico: volver a manejar un monoplaza en su país y vincular su trayectoria internacional con el público local. Tras el road show, el piloto tendrá que viajar: la agenda indica que el lunes partirá hacia Miami para competir con Alpine en la próxima fecha del calendario mundial. La exhibición no solo celebra su presente en la categoría, sino que también alimenta expectativas sobre la posibilidad de que la máxima categoría regrese oficialmente a la Argentina.