El Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de Innovación y Desarrollo Económico (SIDE) y en coordinación con el Consejo de Desarrollo Económico, consolidó una alianza estratégica con la CEPAL para diseñar la Política Estatal de Desarrollo Productivo. Este esfuerzo busca una hoja de ruta que combine rigor técnico, enfoque territorial y horizonte de largo plazo para fortalecer las capacidades económicas de la entidad. La iniciativa se plantea como una guía no sólo de políticas públicas, sino como un instrumento operativo que identifique prioridades y direcciones concretas para cada región.
La construcción de la propuesta siguió un método participativo que integró actores clave del ecosistema económico. En este contexto la hoja de ruta se entiende como un plan estratégico que ordena acciones y metas, y permite coordinar recursos públicos y privados. La colaboración con la CEPAL aporta metodología internacional y evidencia comparada, mientras que la SIDE aporta conocimiento del territorio y de las vocaciones productivas. El resultado busca ser una política inclusiva y adaptable a la complejidad del entorno global.
Mesas de trabajo y alcance regional
Se llevaron a cabo mesas de trabajo en diversas regiones del estado, incluyendo Juárez, Parral, Delicias y la ciudad de Chihuahua. En cada una de estas sesiones se realizaron ejercicios de diagnóstico, validación de prioridades y definición de estrategias adaptadas al contexto local. La dinámica priorizó el intercambio entre los distintos participantes para que las propuestas respondieran a necesidades concretas: fortalecer cadenas productivas locales, mejorar la oferta de valor y promover la diversificación económica regional. Estas actividades conectaron análisis técnico con experiencias prácticas del terreno.
Actores y metodología
El trabajo se organizó bajo el modelo de la cuádruple hélice, integrando al sector privado, al gobierno, a la academia y a los clústeres. Esta fórmula permitió incorporar visión empresarial, conocimiento académico, capacidad de gestión pública y representación de cadenas productivas. Durante las mesas se validaron diagnósticos y se priorizaron líneas de acción que respondan a las vocaciones regionales y a las oportunidades derivadas de la transformación de las cadenas globales de valor.
Objetivos estratégicos y marco conceptual
La política busca tres objetivos centrales: mejorar la competitividad, impulsar la innovación y promover un crecimiento sostenible. Para alcanzarlos se propone una combinación de políticas que abarcan desde el fortalecimiento de capacidades empresariales hasta la atracción de inversión con valor agregado. El enfoque territorial permite que cada región aplique instrumentos adecuados a sus ventajas comparativas, orientando recursos a proyectos con mayor potencial de impacto económico y social.
Retos frente a la transformación global
Ante la aceleración tecnológica y la reconfiguración de cadenas de valor, la administración estatal reconoce la necesidad de evolucionar hacia un modelo más competitivo e inclusivo. Ulises Fernández Gamboa, titular de la SIDE, ha resaltado la importancia de consolidar una visión estratégica compartida para enfrentar entornos de mayor complejidad y volatilidad. En este marco, la política se plantea como una herramienta para anticipar cambios y articular respuestas regionales coordinadas.
Compromiso y siguientes pasos
El Gobierno del Estado refrenda su compromiso con la colaboración intersectorial para detonar las vocaciones productivas de todo el territorio. Los próximos pasos contemplan la sistematización de los insumos recogidos en las mesas de trabajo, la definición de lineamientos operativos y la elaboración de indicadores de seguimiento que permitan evaluar el impacto de las acciones. Asimismo, se prevé la apertura de canales continuos de diálogo con el sector privado y la academia para ajustar la política conforme avancen las condiciones del mercado.
En síntesis, la alianza entre la SIDE, el Consejo de Desarrollo Económico y la CEPAL busca traducir diagnósticos y consensos en una política pública pragmática. Con un enfoque territorial y la participación de la cuádruple hélice, el diseño aspira a convertir las propuestas en proyectos concretos que eleven la competitividad regional, generen empleo de calidad y promuevan un crecimiento económico más equitativo y sostenible.