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4 junio 2026

Centro de musicoterapia en Nogales impulsa el desarrollo de niños con trastornos del neurodesarrollo

Una pareja de maestros convirtió un reto familiar en el Centro de Estimulación Integral y Musicoterapia (CEIM), que hoy atiende a 30 niños con programas basados en música y estimulación personalizada

Centro de musicoterapia en Nogales impulsa el desarrollo de niños con trastornos del neurodesarrollo

En Hermosillo, Sonora, con fecha del 29 de abril 2026, se cuenta la historia de una pareja de docentes de Nogales que convirtió una noticia difícil en una iniciativa para la comunidad. Tras el nacimiento de su hijo menor y el diagnóstico, decidieron crear el Centro de Estimulación Integral y Musicoterapia (CEIM), un espacio dedicado a potenciar habilidades emocionales, sociales y cognitivas a través de la musicoterapia y ejercicios de estimulación temprana.

El proyecto atiende actualmente a 30 niños y niñas, y ofrece sesiones vespertinas que combinan actividades grupales con atención individualizada. Los fundadores, Nydia Araceli Vega Corral e Iván de Jesús Osuna Solís, ambos educadores de preescolar, han adaptado sus estrategias educativas para incluir herramientas musicales como puente terapéutico. En este primer bloque queda claro que la experiencia personal fue el motor para transformar una preocupación familiar en un servicio comunitario.

Origen del proyecto y motivación familiar

El punto de partida fue el nacimiento de su hijo Iván Enrique, quien recibió un diagnóstico que cambió la dinámica de la familia. Frente a pronósticos médicos que no favorecían la independencia del niño, los padres optaron por buscar alternativas activas y crear un centro donde la familia misma participara en el proceso. Ese impulso inicial se tradujo en una filosofía centrada en ofrecer herramientas para que cada menor alcance mayor autonomía y pueda integrarse socialmente.

La familia como pilar

La participación de la familia es un elemento constante en el CEIM: la hija mayor, Ivania, de 10 años, colabora en las sesiones y sirve de apoyo tanto para su hermano como para otros menores. Esa cercanía familiar refuerza el trabajo terapéutico porque permite continuar las estrategias en casa. El centro promueve la idea de que el entorno cotidiano es parte esencial de la recuperación y el aprendizaje, y por eso forma a padres y cuidadores para que repitan las actividades fuera del horario institucional.

Métodos y beneficios de la musicoterapia

El CEIM utiliza la musicoterapia como herramienta central porque la música facilita la comunicación, la regulación emocional y el desarrollo motriz. Los programas se diseñan para atender a niños con síndrome de Down, autismo, Síndrome de Noonan y otros trastornos del neurodesarrollo. Las sesiones, que se imparten de lunes a viernes en horario de 15:00 a 19:00 horas, mezclan actividades rítmicas, juegos sonoros y la enseñanza elemental de instrumentos para estimular funciones cognitivas y sensoriales.

Adaptación y resultados

Cada sesión se ajusta a las necesidades del menor: hay trabajo grupal que favorece la interacción social y momentos individuales para objetivos específicos de lenguaje, motricidad fina o regulación emocional. Los responsables del centro han observado progresos palpables: algunos alumnos han aprendido a tocar instrumentos simples y, más importante aún, han mejorado su capacidad para identificar y manejar emociones. Ese avance respalda la eficacia de emplear la música como recurso terapéutico.

Técnicas aplicadas

Entre las técnicas que implementan destacan ejercicios rítmicos, canciones con apoyos visuales y juegos sensoriales que combinan sonido y movimiento. El uso de recursos musicales busca facilitar la intervención multisensorial, es decir, activar simultáneamente canales auditivos, táctiles y visuales para reforzar aprendizajes y respuestas adaptativas en los niños.

Impacto actual y planes a futuro

Hoy el centro atiende a 30 estudiantes y mantiene una lista de espera que evidencia la demanda creciente. Los impulsores del CEIM comentan que siguen preparándose y certificándose para sistematizar su método y multiplicarlo: esperan capacitar a padres y docentes para que repliquen las terapias de manera profesional en otras comunidades. La meta es convertir la experiencia local en un programa formativo que beneficie a más familias.

Para los fundadores, el objetivo final es que los niños desarrollen autonomía y una vida plena: confían en que su hijo Iván Enrique podrá insertarse social y laboralmente, formar una familia y vivir con independencia. Ese horizonte de esperanza es el que impulsa la expansión del CEIM y su compromiso por ofrecer servicios de estimulación integral accesibles y con base en la evidencia.

Autor

Emanuele Galli

Emanuele Galli, napolitano, recuerda un encuentro en Capodichino con voluntarios sanitarios que le impulsó a explicar procedimientos complejos de forma sencilla. En la redacción adopta un tono creativo y directo, aporta reportajes clínicos y un cuaderno con dibujos explicativos para pacientes.