La inauguración de una cancha en el Parque La Torre, ubicada en Tomás Marín y Federico Montes, colonia Presidente Madero, c.p. 02420, Alcaldía Azcapotzalco, marcó otro paso en la estrategia de renovación de espacios públicos promovida por el Gobierno de la Ciudad de México. En el marco de La Pelota Vuelve a Casa se entregó la cancha número 172, una acción que forma parte de la recuperación de más de 300 canchas distribuidas en las 16 demarcaciones de la capital. El acto celebrado el martes 31 de marzo reunió autoridades, colectivos culturales y vecinas y vecinos en torno al deporte y la convivencia.
La jornada combinó la rehabilitación física del espacio con una oferta cultural y lúdica pensada para todas las edades. Autoridades destacaron que estas obras garantizan el derecho al espacio público y fomentan la vida comunitaria: pantallas para ver partidos, actividades intergeneracionales y talleres impulsados por PILARES y el programa Ponte Pila fueron parte de la inauguración. Además, se prometió que las canchas estarán disponibles como escenarios para celebrar los partidos del mundial fuera de los estadios, con propuestas pensadas para la colectividad.
Un evento que enlaza deporte, cultura y comunidad
Durante la entrega de la cancha, la titular de la Secretaría de Cultura, Ana Francis López Bayghen Patiño, subrayó la importancia de jugar en equipo y del cuidado comunitario de los espacios públicos. La secretaria insistió en que la recuperación de canchas no es solo infraestructura: es una apuesta por la recreación, la socialización y la formación de niñas, niños y adolescentes. Se pidió a la comunidad encargararse de la conservación del lugar para que perdure como un punto de encuentro seguro, colorido e inclusivo.
Colaboración entre gobierno y alcaldías
La rehabilitación responde a un esfuerzo coordinado entre el Gobierno central y las alcaldías, según enfatizaron las autoridades presentes. La alcaldesa de Azcapotzalco, Nancy Marlene Núñez Reséndiz, celebró la dignificación de espacios que garantizan el derecho al deporte y a la recreación en barrios y pueblos. Complementariamente, Juventino Hernández Martínez, director de Casa Gobierno, dedicó la cancha a la infancia y juventud de la demarcación, resaltando el valor del juego como fuente de bienestar y cohesión social.
Programación y actividades durante la inauguración
La apertura incluyó una variedad de acciones para sumar a la comunidad: un baile aeróbico con temática futbolera impulsado por Ponte Pila, una batucada que recorrió el parque, serigrafía para playeras, tatuajes temporales y una iniciativa de huerto comunitario que ofreció plantas a los asistentes. Estas dinámicas combinaron el ánimo festivo del fútbol con actividades culturales y educativas, buscando que el evento fuera participativo y diverso.
Deporte, música y participación local
La tarde finalizó con música a cargo de la DJ SELTIK Matzoro mientras se disputaban los partidos entre quince equipos participantes. Además, personalidades como Ilia Adad Infante Trejo y Paola Teresa Martínez García, representantes de PILARES en Azcapotzalco, el director regional de Policía de Proximidad José Luis Arroyo Sánchez y el boxeador Alejandro Villavicencio Cervantes, conocido como “Torito”, acompañaron la entrega y celebraron el renovado espacio público.
Impacto y seguimiento
La intención del programa es que el mundial se sienta en las calles y plazas de la ciudad, no solo dentro de los recintos deportivos: por ello se instalarán pantallas gigantes en espacios públicos y se promoverán actividades colectivas para ver los partidos. La Secretaría de Cultura también entregó material cultural, como novelas gráficas, para promover la lectura y el arte. Para conocer la oferta completa de actividades y eventos culturales vinculados, se invitó a la ciudadanía a consultar la Cartelera de la Ciudad de México en https://cartelera.cdmx.gob.mx/ y las redes sociales oficiales de la Secretaría de Cultura.
En conjunto, la rehabilitación de la cancha del Parque La Torre y las acciones complementarias buscan generar entornos de convivencia seguros e incluyentes, donde el deporte y la cultura se conviertan en herramientas de transformación social. La comunidad fue convocada a cuidar y aprovechar estos espacios como patrimonio colectivo, manteniendo viva la promesa de que el fútbol y la cultura lleguen a cada barrio de la capital.