El sueño continental de O’Higgins llegó a su fin en la noche del 30 de julio de 2026. En un partido cargado de emoción, el equipo chileno recibió a boca juniors en el Estadio El Teniente de Rancagua, con la ilusión de avanzar a los octavos de final de la Copa Sudamericana. Sin embargo, los argentinos se impusieron en la tanda de penales, dejando a los celestes fuera del torneo.
La llave estaba completamente abierta tras el partido de ida, donde Boca Juniors se había impuesto por la mínima diferencia. O’Higgins, dirigido por Lucas Bovaglio había dejado una buena impresión, especialmente en el primer tiempo, con varias ocasiones claras de gol. El equipo chileno llegaba con un invicto de 12 partidos internacionales como local, lo que aumentaba las expectativas de una remontada.
Un partido intenso y equilibrado
El encuentro comenzó con Boca Juniors dominando la posesión del balón, con jugadores como Sebastián Villa y Tomás Aranda buscando desequilibrar. Sin embargo, O’Higgins poco a poco fue entrando en el partido, presionando en campo rival y buscando la igualdad. Nos costó los primeros 10′, ahora estamos bien comentó Bovaglio durante la pausa de hidratación.
El primer tiempo fue equilibrado, con pocas emociones en las áreas. Boca Juniors no logró rematar a portería en los primeros 45 minutos, mientras que O’Higgins buscaba la igualdad mediante centros y jugadas aéreas. El intento más cercano al gol fue un remate de Arnaldo Castillo que dio en un rival y se fue al córner.
La clave del partido: La volea de Francisco González
En el segundo tiempo, Bovaglio decidió cambiar la estrategia, sacando a Bryan Rabello y entrando Bastián Yáñez. La táctica de juego directo comenzó a dar frutos. En el minuto 72′Francisco González en lo que sería su último partido con el equipo, anotó un gol espectacular con una volea tras un rechazo fallido de Nicolás Figal. El gol desató la euforia en El Teniente, igualando el marcador global.
El partido se mantuvo tenso hasta el final, con Boca Juniors buscando el gol de la ventaja. Sin embargo, el arquero Omar Carabalí tuvo intervenciones clave para mantener el empate. Con el tiempo regular finalizado 1-0, el partido se decidió en la tanda de penales.
La definición desde los 12 pasos
En la tanda de penales, Boca Juniors demostró mayor certería, imponiéndose por 4-3. Tomás Aranda falló su penal para los argentinos, mientras que Tomás Vecino y Luis Pavez no convirtieron para O’Higgins. A pesar de la derrota, los celestes dejaron una buena imagen, complicando a un equipo con más historia que presente.
O’Higgins se despide de la Copa Sudamericana con la frente en alto, habiendo dado batalla hasta el final. Boca Juniors, por su parte, avanza a los octavos de final, donde enfrentará a Recoleta de Paraguay. El partido dejó claro que, aunque el sueño continental se terminó para los chilenos, su rendimiento fue digno de elogio.



