Saltar al contenido
4 junio 2026

Boca ganó el superclásico en el Monumental con un penal de Leandro Paredes y un gesto que generó debate

Boca Juniors ganó 1-0 en el Monumental con un penal transformado por Leandro Paredes; una réplica tardía de Adam Bareiro al festejo desató críticas

Boca ganó el superclásico en el Monumental con un penal de Leandro Paredes y un gesto que generó debate

En el Monumental, Boca Juniors derrotó por 1-0 a River Plate en un Superclásico que se resolvió con un único tanto de Leandro Paredes desde el punto del penal. El encuentro, disputado el 19 de abril de 2026, dejó una victoria clave para el conjunto dirigido por Claudio Úbeda, que quedó cerca de la clasificación al playoff y extendió una racha positiva. Desde el inicio, el duelo mostró una lucha táctica intensa y se definió en los minutos finales de la primera parte tras una revisión en el VAR que derivó en la pena máxima a favor del visitante.

Más allá del resultado, el partido generó escena caliente fuera de la jugada: el festejo de Paredes —y la posterior réplica del delantero Adam Bareiro— provocó una fuerte reacción de la parcialidad local. La acción del gol fue seguida de una celebración provocadora en una esquina del campo y, segundos después, Bareiro imitó la misma seña, lo que fue interpretado como una afrenta por los hinchas de River. Esa imagen quedó en el centro de la jornada y añadió un capítulo polémico al clásico.

La jugada que definió el clásico

El momento decisivo llegó en tiempo de descuento del primer tiempo, cuando una intervención defensiva terminó con la pelota en la mano dentro del área y el árbitro recurrió al monitor del VAR antes de señalar el penal. Leandro Paredes se hizo cargo de la ejecución y colocó el balón con precisión en el ángulo para el 1-0. Durante el segundo tiempo el partido se abrió a los contragolpes de Boca y a la insistencia de River por encontrar el empate, aunque sin claridad. Paredes debió abandonar el campo a los 71 minutos por una molestia en la pierna derecha, pero su anotación ya había decidido el resultado y permitió a su equipo sostener la ventaja con orden defensivo.

Incidencias y rendimiento

River dominó la posesión en varios tramos, generó ocasiones pero no logró penetrar el bloque visitante con eficacia; además sufrió la baja de Sebastián Driussi por una molestia muscular, lo que modificó su plan ofensivo. En contrapartida, Boca apostó por un repliegue compacto y transiciones rápidas, aprovechando la jerarquía de jugadores como Paredes para imponerse en momentos clave. El partido estuvo marcado por la tensión típica del Superclásico, con decisiones arbitrales contestadas y un desgaste físico notable en ambos equipos, y terminó con la sensación de que una jugada puntual inclinó la balanza.

El festejo y la tensión extra cancha

Tras la ejecución del penal, Leandro Paredes celebró en la esquina del campo con un gesto que rememoró una figura popular y que fue interpretado por algunos como una provocación controlada. Lo que encendió aún más el debate fue la reacción de Adam Bareiro, quien, con cierto retraso, repitió la misma seña provocadora. Ese detalle, captado por las cámaras, despertó la indignación de los simpatizantes de River presentes en el estadio y reavivó el debate sobre los límites del festejo en partidos de alta rivalidad. Las redes sociales amplificaron la escena y la discusión se extendió más allá del resultado.

Trayectoria reciente de Adam Bareiro

La historia personal de Adam Bareiro añade matices a la reacción: el delantero paraguayo había pasado por River en la temporada 2026-2026 sin alcanzar el rendimiento esperado, con pasos por préstamo a Al-Rayyan y luego una salida hacia Fortaleza de Brasil antes de recalar en Boca Juniors gracias al aval de dirigentes como Juan Román Riquelme y del cuerpo técnico encabezado por Claudio Úbeda. En Boca, Bareiro encontró rápidamente lugar en la alineación y formó dupla ofensiva con Miguel Merentiel; esa vinculación con ambos clubes suma sensibilidad a cualquier gesto suyo en un Superclásico.

Repercusiones en el torneo y próximos pasos

El triunfo le permite a Boca prolongar una serie sin derrotas y consolidarse en zona de clasificación: el equipo xeneize sumó confianza y puntos vitales para el cierre de la fase. Por su parte, River deberá ajustar rendimiento y resultados tanto en el campeonato local como en la Copa Sudamericana para revertir la imagen dejada ante su gente. Las posiciones del torneo reflejaron una paridad intensa: en la zona A, Estudiantes lideraba con 27 unidades seguido por Vélez con 25 y Boca con 24; en la zona B, Independiente Rivadavia marchaba primero con 29 y River quedaba segundo con 26. Estos números muestran que cada punto será determinante de aquí en más.

Qué se espera de ambos equipos

Para Boca, el desafío es mantener la solidez defensiva y traducirla en regularidad para cumplir el objetivo del playoff; para River, la prioridad pasa por recuperar claridad ofensiva y equilibrio en el medio campo para no resignar más terreno. A nivel humano, las declaraciones posteriores destacaron la importancia del triunfo: el capitán visitante afirmó que ganar en el Monumental era el objetivo, expresó que sintió molestias pero que el grupo sostuvo el resultado, y el entrenador valoró el liderazgo de sus jugadores. En el plano emocional, la polémica por la celebración seguirá siendo tema de debate en la semana, mientras ambos clubes se preparan para las próximas fechas.

Autor

Beatrice Bonaventura

Beatrice Bonaventura recuerda la decisión de abandonar las pasarelas de Florencia tras un reportaje sobre talleres locales; desde entonces orienta elecciones de estilo prácticas para los lectores. En la redacción propone paletas sobrias y guarda un archivo personal de cortes y patrones de época.