La tranquilidad del asentamiento humano Huáscar en San Juan de Lurigancho se vio interrumpida la noche del 6 de septiembre por un violento ataque que cobró la vida de dos hombres. El doble homicidio ocurrió en el pasaje El Rosal, dejando a los vecinos en estado de shock y a las autoridades en la búsqueda de los responsables.
Las víctimas, Joshimar Jefferson Mayta Galarza de 36 años y Roberto Isaías Celestino Cajas de 21, habían pasado la tarde jugando fútbol en una losa deportiva cercana antes de dirigirse al pasaje para consumir bebidas alcohólicas. Lo que comenzó como una tarde de esparcimiento terminó en tragedia cuando dos sujetos en una moto lineal llegaron al lugar y abrieron fuego contra ellos.
El ataque y la huida de los agresores
Según los testimonios recogidos, los agresores dispararon contra las víctimas sin mediar palabra. Una de las víctimas intentó refugiarse debajo de un vehículo de transporte público, pero los impactos de bala lo alcanzaron. A pesar de sus esfuerzos por escapar, logró avanzar solo dos cuadras antes de desplomarse y fallecer. La segunda víctima no logró huir y murió en el lugar del ataque.
Los presuntos sicarios huyeron en dirección a la zona de Santa Rosita, dejando atrás un escenario de caos y desesperación. Inmediatamente, agentes de la División de emergencia y del Escuadrón de Halcones se movilizaron para intentar localizar a los responsables del ataque.
Antecedentes y posibles móviles
La Policía Nacional del Perú (PNP) ha revelado que Joshimar Mayta Galarza tenía antecedentes policiales por delitos relacionados con tráfico ilícito de drogas (TID) hurto y seguridad pública, correspondientes a los años, y 2025. Estas circunstancias han llevado a las autoridades a considerar la posibilidad de que el doble asesinato esté relacionado con un ajuste de cuentas.
El caso ha sido asignado a la Depincri cuyos agentes están llevando a cabo las diligencias necesarias para determinar el móvil del crimen, identificar a los autores y establecer si las víctimas fueron atacadas por motivos vinculados a sus antecedentes penales.
Reacciones y medidas de seguridad
Los vecinos del asentamiento humano Huáscar han expresado su preocupación y temor ante este nuevo acto de violencia. Muchos han pedido a las autoridades que refuercen las medidas de seguridad en la zona para evitar futuros incidentes. Mientras tanto, la comunidad espera con ansias que los responsables sean capturados y llevados ante la justicia.
Este trágico evento ha puesto de manifiesto la necesidad de una mayor presencia policial y de estrategias efectivas para combatir la delincuencia en los asentamientos humanos de San Juan de Lurigancho. Las autoridades han prometido no escatimar esfuerzos en la investigación y en la protección de los ciudadanos.



