Grupo México comunicó la firma de un acuerdo definitivo para integrar sus activos de generación eléctrica con Saavi Energía, empresa vinculada a Global Infrastructure Partners, parte del grupo asociado a BlackRock. La operación concentra 14 centrales en zonas de alta demanda y suma una potencia instalada de 4,510 megavatios (MW), además de una cartera de proyectos cercana a 5,000 MW. Esta noticia marca un movimiento relevante en el mapa de la generación privada en México.
El nuevo vehículo operará bajo el nombre Saavi Energía y quedará participada en un 70% por Grupo México, que conservará el control operativo, y un 30% por GIP. La transacción está sujeta a autorizaciones regulatorias y las partes esperan cerrar en el tercer trimestre de 2026, una fecha que dependerá de los procesos de revisión correspondientes.
Alcance técnico y activos incluidos
La combinación abarca 14 plantas ubicadas en corredores industriales y urbanos de alta demanda, con una capacidad total de 4,510 MW. A esa base se suma un pipeline de proyectos por aproximadamente 5,000 MW, que podría añadir capacidad futura relevante para clientes industriales. En términos operativos, la transacción pretende mantener la experiencia de Grupo México en gestión de activos mientras incorpora la capacidad financiera y estratégica de GIP.
Elementos clave de la plataforma
Entre los componentes que definen la plataforma están ciclos combinados, infraestructura de respaldo y proyectos en desarrollo. El uso de la expresión capacidad instalada aclara que se trata de potencia disponible para la red, medida en megavatios (MW). Además, la estructura accionaria —70% para Grupo México y 30% para GIP— asegura que la empresa mexicana mantenga la operación diaria y la dirección estratégica del proyecto.
Contexto regulatorio y político
La operación llega cuando el Gobierno federal ha publicado cambios normativos que abren espacio para mayor participación privada, siempre que la CFE conserve una participación del 54% en la generación nacional. El 16 de abril de 2026, la Secretaría de Energía difundió reglas sobre la migración voluntaria de permisos, la cogeneración y la integración de sistemas de almacenamiento eléctrico a la red nacional, lo que crea un marco legal renovado para inversiones y fusiones en el sector.
Reuniones de alto nivel
Previo al anuncio, el 7 de abril de 2026 se registró una reunión en el Palacio Nacional entre la presidenta Claudia Sheinbaum, el presidente de BlackRock Larry Fink y el director de GIP Adebayo Ogunlesi, con la asistencia de funcionarios como el secretario de Finanzas Édgar Amador Zamora. Ese encuentro, difundido públicamente el 8 de abril, subraya el interés de actores internacionales en el mercado energético mexicano.
Implicaciones para el mercado y la industria
Si se aprueba, la operación consolidará a la nueva Saavi Energía como uno de los principales productores privados, con capacidad para atender la demanda de grandes consumidores industriales como la minería y la industria automotriz. Grupo México, conocido por su liderazgo en minería y producción de cobre, amplía así su perfil hacia la infraestructura energética y reafirma su presencia en corredores industriales clave de México, Perú y Estados Unidos.
El ajuste regulatorio y la entrada de capitales internacionales apuntan a una dinámica donde el sector privado puede crecer, siempre que se respete el umbral de participación estatal fijado por la administración actual. La transacción también puede servir como plataforma para futuras colaboraciones entre Grupo México y GIP en proyectos de infraestructura tanto en México como en el extranjero, según el propio comunicado de las empresas.
Próximos pasos
El acuerdo requiere aprobaciones regulatorias y la revisión de autoridades competentes; por ello, las partes estiman el cierre en el tercer trimestre de 2026. Mientras tanto, los mercados y los grandes consumidores estarán atentos a cómo se integran los activos y a la evolución de la cartera de proyectos que, de materializarse, agregaría miles de megavatios a la oferta privada en el país.