El 15 de septiembre, durante la celebración patria en la alcaldía Benito Juárez de la Ciudad de México, el cantante y compositor Aleks Syntek protagonizó una de las controversias más sonadas del último mes. Tras una actuación que incluyó intercambios intensos con el público, el artista decidió abrir un live en sus redes sociales sin la intervención de su equipo, su manager ni su disquera. En esa transmisión, el músico de 56 años afirmó estar «desequilibrado mental» y se equiparó a figuras como Jesús la Virgen de Guadalupe y el ex-presidente Benito Juárez. La declaración, que él mismo describió como «un juego», buscó, según comentó, multiplicar los titulares de los periódicos.

El live y las declaraciones provocadoras

Durante el live Syntek explicó que había grabado el video sin mediación alguna para evitar que su manager, su esposa o sus hijos le impidieran expresarse. «Lo estoy haciendo en vivo para que no me detenga nadie», dijo, mientras citaba a Patch Adams para describir la falta de libertad creativa en la industria actual. En medio de la transmisión, el artista se disculpó públicamente con el alcalde Luis Munoz, a quien acusó de no haber perdonado sus actos durante la fiesta. Sin embargo, el músico admitió que “cualquier cosa que haga y pida perdón, de todos modos no me van a perdonar, y me van a hacer pedazos”.

Crítica a la industria y llamado al apoyo cultural

El discurso de Syntek se tornó rápidamente una crítica a la industria musical mexicana. Rechazó la presión de crear trendy o streamings para conseguir seguidores, insistiendo en que artistas como StingPeter Gabriel o Jimi Hendrix nunca dependieron de esas métricas para alcanzar la historia. Señaló que figuras como Frida Kahlo o Miguel Hidalgo lograron su legado sin «likes» ni seguidores digitales, y que la cultura debería priorizar géneros tradicionales como el huapango de José Pablo Moncayo en lugar de “la gatita que le gusta el mambo”. Además, se negó rotundamente a incorporar reguetón o corridos en su repertorio, declarando: «Yo seguiré haciendo Aleks Syntek music».

Repercusiones y posibles planes de exilio

Tras el caos mediático, Syntek reiteró que la falta de apoyo institucional a los artistas nacionales podría obligarle a abandonar México. Sin consultar a su manager ni a la disquera Sony Music México manifestó que podría mudarse a Inglaterra con sus amigos, donde “sí lo quieren”. Citó a músicos internacionales como Andy Bell y Martin Gore que, según él, reconocieron su talento, y utilizó el humor para comentar que, si el país sigue “apoyando pendejadas”, todos “van a cargar la chingada”. Con una mezcla de sarcasmo y seriedad, el artista concluyó su transmisión diciendo: «Ese es mi nuevo sencillo, se llama México está loco», antes de cerrar el stream.

Hasta el momento, ni el manager ni los familiares de Aleks Syntek han emitido comunicados oficiales sobre las declaraciones. La polémica sigue alimentando la discusión sobre la libertad artística, el papel de los medios digitales y el futuro de la música nacional en un contexto donde la presión comercial parece ahogar la creatividad.