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4 junio 2026

Acusaciones de Gianinna Maradona sacuden el proceso por la muerte de Diego Maradona

Gianinna Maradona declaró en el juicio que existió un plan de atención que terminó fuera de control y señaló a Matias Morla y Maximiliano Pomargo como actores clave

En el marco del nuevo juicio por la muerte de Diego Maradona, su hija Gianinna Maradona afirmó ante la prensa que existió un plan organizado para su cuidado que finalmente «se salió de control». La leyenda del fútbol falleció el 25 de noviembre de 2026 por insuficiencia cardíaca y edema pulmonar agudo mientras se recuperaba en su domicilio tras una cirugía por un coágulo cerebral. En sus declaraciones la hija destacó que la estrategia de cuidado fue impulsada por personas de su entorno y por profesionales médicos, y que las decisiones tomadas en ese período deben examinarse con rigor durante el proceso judicial en San Isidro.

Gianinna señaló con énfasis a Matias Morla y a Maximiliano Pomargo como figuras que tuvieron influencia sobre la gestión de la atención y sobre la administración de la imagen de su padre. Aunque ambos no son parte del expediente por negligencia médica, figuran en una causa paralela que investiga la supuesta defraudación por administración fraudulenta de la marca Maradona; esa investigación incluyó el procesamiento de hermanas del astro y acciones judiciales que, según las fuentes, terminaron con la prohibición de uso de la marca confirmada en febrero. La tensión entre el cuidado sanitario y los intereses comerciales fue un eje reiterado en las manifestaciones de Gianinna.

El proceso penal por presunta negligencia

El juicio principal en San Isidro investiga si siete integrantes del equipo de salud incurrieron en omisiones graves que derivaron en la muerte del excapitán argentino. Entre los imputados aparecen nombres como el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, la coordinadora de Swiss Medical Nancy Forlini, el médico Pedro Di Spagna, el coordinador de enfermería Mariano Perroni, el enfermero Ricardo Almirón y el psicólogo Carlos Díaz. La fiscalía acusa de homicidio simple con dolo eventual y sostiene que la casa donde se recuperaba Maradona, en el norte del Gran Buenos Aires, no contaba con el equipo médico ni las condiciones sanitarias necesarias. Los imputados niegan responsabilidad y sostienen que la muerte fue de causa natural; en el caso de condena, las penas estimadas oscilan entre ocho y veinticinco años.

Acusaciones sobre control y decisiones del entorno

Gianinna relató que hubo una apuesta visible para mantener a Diego fuera de una institución psiquiátrica, porque su internación podría haber derivado en una tutela judicial y en la pérdida de control sobre su imagen y negocios. Según su testimonio, a Maradona se le había otorgado a Matias Morla un poder de representación para la explotación comercial de su nombre, lo que permitió a terceros firmar en su lugar y gestionar contratos. En ese sentido, la hija denunció una manipulación sostenida: los que rodeaban al exfutbolista priorizaban lo económico sobre la salud, y la decisión de una internación domiciliaria habría respondido también a esos intereses.

Audios, miedos y omisiones

Mensajes que indican precaución legal

En el expediente aparecen registros y audios que, según la fiscalía y parte de la querella, muestran a miembros del equipo diciendo expresiones del tipo «me cubro legalmente» cuando cambió la situación clínica de Maradona. Gianinna aseguró que esos mensajes revelan un comportamiento coordinado: la prioridad era cerrar posibles responsabilidades y protegerse, más que tomar medidas sanitarias inmediatas. La acción rápida del Ministerio Público para secuestrar teléfonos y obtener comunicaciones amplificó el valor probatorio de esas conversaciones en el desarrollo del juicio.

Fallas prácticas en la atención

Los peritajes citados por los fiscales describen un cuadro en el que el astro sufrió varias horas de agonía, solo en la cama, y donde se detectaron omisiones concretas: profesionales que no controlaron signos vitales, cambios de turno defectuosos y ausencia de equipamiento esencial. Gianinna responsabilizó tanto a la figura central médica como a cada integrante del equipo: «había responsabilidades compartidas, unas mayores y otras menores», afirmó. Para la querella, el núcleo de la negligencia fue la decisión colectiva de tratar a Maradona en un domicilio sin las garantías necesarias, una elección que ahora analiza el tribunal.

Balance y expectativas del juicio

El proceso, que siguió a la anulación del primer juicio en mayo de 2026 y al reinicio ocurrido a partir del 14 de abril, mantiene la atención pública por la combinación de elementos clínicos y de poder alrededor de la figura de Maradona. Las declaraciones de Gianinna ponen en primer plano no solo la ruta de la atención médica sino también la administración de la imagen y los recursos del ídolo. Los tribunales deberán ponderar pruebas médicas, comunicaciones privadas y responsabilidades civiles y penales; mientras tanto, la familia y la opinión pública esperan que el veredicto arroje luz sobre lo ocurrido en aquellos días críticos de noviembre de 2026.

Autor

Camilla Pellegrini

Camilla Pellegrini, genovesa y antigua enfermera, aún cuenta la noche en urgencias de Sampierdarena cuando decidió transformar la experiencia clínica en contenidos divulgativos. En la redacción respalda un enfoque riguroso y lleva consigo postales y apuntes de turnos reales.