En los últimos días, residentes de varios sectores de Bucaramanga han denunciado incrementos en sus recibos de servicios tras una actualización de la estratificación urbana. Vecinos de barrios como Kennedy, San Expedito y Buenos Aires relatan que recibieron cartas del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga informando un cambio de estrato que se refleja en la facturación a partir de abril de 2026. Muchos usuarios aseguran que no hubo aviso previo ni visitas que caracterizaran su vivienda, por lo que la noticia del ajuste llegó como una sorpresa que impacta ingresos familiares.
La controversia se extendió a redes y al Concejo municipal, donde el concejal Diego Lozada anunció que apoyaría a afectados para presentar reclamaciones. Desde la Alcaldía, el jefe de Gobernanza, Jhon Manuel Delgado, pidió tranquilidad y explicó que el proceso se realizó conforme a la normativa vigente. En el centro del debate están conceptos técnicos como predio y estrato socioeconómico, la metodología adoptada por el DANE y la forma en que las empresas de servicios informan los cambios a los usuarios.
Origen del proceso y marco legal
La revisión actual no fue improvisada: responde a la Ley 142 de 1994 y a lineamientos del DANE que en 2019 modificaron la metodología tradicional, pasando de una clasificación por sectores a una por predio. Según la Administración, el estudio técnico municipal inició en 2026 y se completó en 2026; fue verificado por un comité especializado y adoptado mediante el Acto Administrativo 737 del 22 de septiembre de 2026. Ese marco legal y técnico, explican las autoridades, buscó afinar la asignación de estratos para mayor equidad en la contribución a los costos de los servicios públicos.
Alcance numérico y cómo afecta a las familias
Las cifras oficiales citadas por la Alcaldía indican que el 97,6 % de los predios mantuvo su clasificación, mientras que el 1,2 % aumentó y el 1,1 % disminuyó de estrato. Pese a ese balance, en la práctica varios hogares de sectores populares han visto reflejado el cambio en sus facturas del agua y otros servicios, y el Acueducto Metropolitano de Bucaramanga confirmó la notificación a cerca de 7.000 usuarios. Para familias de economía informal o de ingresos limitados, un salto de estrato —por ejemplo de 1 a 2 o de 2 a 3— puede traducirse en un aumento significativo del gasto doméstico.
Casos reportados por vecinos
Relatos como el de Selene González, vecina de San Expedito, ilustran la percepción general: viviendas sencillas que, según los moradores, no exhiben mejoras visibles y sin embargo recibieron aviso de reclasificación. Los afectados denuncian falta de socialización y solicitan que las autoridades realicen visitas de verificación más detalladas antes de aplicar los cambios en la facturación. El concejal Diego Lozada ha abogado por la entrega de formatos para reclamaciones y la realización de audiencias públicas en los sectores implicados.
Respuesta de las empresas de servicios
Las empresas encargadas de facturar han remitido comunicaciones informando a los usuarios sobre la actualización y señalando que actúan en cumplimiento del decreto municipal. Desde su perspectiva, la notificación es parte del procedimiento y corresponde a la Alcaldía el manejo técnico y administrativo del proceso de estratificación. Sin embargo, la discrepancia entre lo comunicado y la experiencia de muchos hogares ha aumentado la percepción de desconfianza y la demanda por mecanismos de revisión ágiles.
Canales oficiales para reclamos y seguimiento
Ante la polémica, la Alcaldía de Bucaramanga señaló que todas las gestiones deben realizarse por vías institucionales: la Oficina de Estratificación adscrita a la Secretaría de Planeación, la sede de la Alcaldía y el sistema de PQR (Peticiones, Quejas y Reclamos) del portal oficial. Las autoridades recomiendan a los ciudadanos usar esos canales para tramitar solicitudes de revisión del estrato, evitar rumores y garantizar respuestas formales. Además, en el Concejo se anunció la posibilidad de un control político para aclarar dudas y evaluar la comunicación con las comunidades afectadas.
En resumen, el cambio de metodología que impulsa la reclasificación por predio dejó a una minoría de inmuebles con aumentos, pero la falta de percepción de transparencia y de visitas de comprobación ha sido el detonante de la protesta ciudadana. Los interesados deben presentar su reclamación por los canales oficiales y seguir las acciones del Concejo para exigir mayor socialización y garantías en la aplicación del proceso.