La noche del lunes 18 de mayo quedó marcada por la controversia en torno a la entrega de los Martín Fierro 2026, cuando Wanda Nara se llevó la estatuilla como mejor labor en conducción femenina por su trabajo en MasterChef Celebrity. El galardón provocó reacciones encontradas en el ambiente televisivo: elogios públicos, críticas duras de colegas y debates sobre qué mide hoy un premio de la televisión. En medio de esa discusión apareció una voz inesperada: Ricardo Darín, quien en el estreno de Hairspray fue abordado por cronistas y no dudó en apoyar a la mediática.
El respaldo público de Ricardo Darín
En su breve diálogo con la prensa, Darín destacó que está «team Wanda» y elogió la capacidad de la figura para reinventarse: la describió como alguien que se inventó a sí misma y la calificó de inteligente y talentosa. Además, reconoció haber seguido de cerca las críticas que surgieron tras la premiación: admitió que vio cómo algunos «se le tiraron a la yugular». El actor también manifestó curiosidad por la nueva faceta de Wanda Nara como actriz, ya que ella inició el rodaje de la película ¿Querés ser mi hijo? junto a Jean Pierre Noher y Agustín Bernasconi en Montevideo, y hasta confesó que alguna vez recibió una convocatoria para trabajar con ella, pero no pudo asistir.
Críticas y defensas en el mundo de la televisión
La elección de la conductora encendió a distintas figuras mediáticas. Periodistas y conductores como Beto Casella y Rodrigo Lussich cuestionaron la decisión de APTRA, sugiriendo que la trayectoria de la premiada no se equipara con la de otras postulantes. Desde su perfil en X, Lussich llegó a tildar a la ceremonia de «vergüenza» y puso en duda los criterios de selección, mientras que Casella planteó que los caminos al éxito en la televisión cambiaron respecto al pasado, insinuando que las redes y los vínculos también influyen en esas trayectorias.
La reacción de Georgina Barbarossa
Entre las voces más contundentes se destacó la de Georgina Barbarossa, quien después de la gala manifestó su enojo y aseguró que no volverá a asistir a los premios porque le pareció una falta de respeto. La conductora explicó que lleva décadas frente a cámaras y que esperaba que esa noche fuera para ella, además de lamentar que su programa y su carrera no hayan sido valorados por la academia. La reacción de su entorno, incluida la expresión de su hijo durante el anuncio, se viralizó en redes y amplificó la sensación de descontento.
Actitudes divergentes en la ceremonia
No todas las figuras reaccionaron con molestia: Moria Casán aplaudió con naturalidad y hasta celebró en tono de humor, mientras que Verónica Lozano, Pamela David y Karina Mazzocco se sumaron a la ovación en distintos momentos. Este contraste dejó en evidencia que, aunque la decisión de APTRA generó polémica, dentro del propio ambiente hubo gestos de deportividad y aceptación que moderaron el clima de tensión.
La postura de Wanda y el debate sobre los premios
Ante las críticas, Wanda Nara respondió con un discurso conciliador: dijo no guardar rencor, afirmó que aprende de todos —incluso de quienes no le caen bien— y destacó que valora la experiencia ajena. Sus declaraciones buscaban relativizar la controversia y enfocarse en su actualidad profesional. El episodio abrió una discusión más amplia sobre qué premia la televisión contemporánea: ¿la trayectoria, el rating, la repercusión mediática o una mezcla de factores? La participación de figuras como Darín y la inminente aparición de Wanda en el cine muestran que las fronteras entre los roles mediáticos siguen cambiando.
