Violencia y vandalismo marcan el carnaval en Haedo

Un carnaval que se tornó violento

El carnaval, una celebración que debería ser sinónimo de alegría y unidad, se convirtió en un escenario de violencia en Haedo. La noche del sábado, la Avenida Rivadavia se llenó de jóvenes que, en lugar de disfrutar de las festividades, se vieron envueltos en peleas y actos de vandalismo. Los incidentes comenzaron frente a un maxikiosco, donde dos grupos de jóvenes iniciaron una pelea que rápidamente escaló, dejando un saldo de comerciantes heridos y locales dañados.

Daños y robos en el evento

Los videos que circularon en redes sociales muestran el caos que se desató. Algunos participantes no solo se limitaron a pelear, sino que también causaron destrozos en el local del maxikiosco, arrojando mesas y dañando una heladera. El dueño del establecimiento, al intentar proteger su negocio, terminó con un dedo lastimado, mientras que su hijo también sufrió una herida. Además, se reportaron robos de mercadería y celulares de transeúntes, lo que aumentó la sensación de inseguridad entre los asistentes.

La respuesta de las autoridades y la comunidad

A pesar de la intervención de la policía y el personal de seguridad del municipio, la cantidad de personas involucradas en los incidentes superó la capacidad de respuesta. No se registraron detenidos, lo que ha generado preocupación entre los comerciantes de la zona. La Cámara de Comercio de Haedo emitió un comunicado expresando su repudio a la violencia y solidarizándose con aquellos que sufrieron daños. En sus palabras, destacaron que «lamentablemente, la actividad se ha visto opacada por un grupo de personas violentas».

Los organizadores del evento, que incluía presentaciones de murgas y artistas locales, no hicieron declaraciones tras los incidentes, aunque horas antes habían instado a los asistentes a buscar ayuda en caso de conflictos. Este llamado a la unidad y el cuidado mutuo se vio eclipsado por la violencia que se desató, dejando una mancha en lo que debería haber sido una celebración comunitaria.