Tres secuestros en Mexicali y la FGE puntualiza hallazgos sobre fentanilo en Huauchinango

¿Qué conexión existe entre dos sucesos de seguridad y salud pública ocurridos en estados distintos el mismo mes? Aunque sucedieron en lugares diferentes, ambos hechos —privaciones de la libertad en Mexicali y una alerta por fentanilo en Huauchinango— mantienen abiertas investigaciones y operaciones oficiales.

¿Qué pasó y dónde?
– Mexicali, Baja California (20 de febrero de 2026): en menos de cuatro horas se reportaron tres privaciones de la libertad en la zona oriente de la ciudad, en la colonia Los Pueblas. Testigos relataron que los responsables se presentaron como integrantes de un grupo delictivo.
– Huauchinango, Puebla (principios de febrero): seis menores fueron hospitalizados por lo que se manejó inicialmente como una intoxicación alimentaria. En uno de los casos, una prueba de antidoping cualitativa en urgencias arrojó presencia de barbitúricos, metadona y fentanilo.

Mexicali: cronología y puntos clave
El primer hecho en Mexicali ocurrió a las 14:19 horas del 20 de febrero, cuando Fabián, de 41 años, fue sacado de su domicilio y subido a un vehículo negro. Casi cuatro horas después dos hombres más —Javier, 42, y Leonel Alexander, 22— fueron subidos al mismo automóvil durante lo que los detentores identificaron como un operativo de la “Policía de Inteligencia”. Hasta el último corte público no se ha confirmado el paradero de las tres personas ni se han reportado detenciones. Autoridades municipales y la Fiscalía General del Estado activaron operativos de búsqueda, revisaron cámaras y entrevistaron a testigos para avanzar en las indagatorias.

Huauchinango: la aclaración de la Fiscalía sobre fentanilo
La Fiscalía de Puebla abrió el 14 de febrero una carpeta por lesiones culposas tras la atención de seis menores en el Hospital General de Huauchinango. Una de las pacientes, que llegó con crisis convulsiva, registró un resultado cualitativo positivo a barbitúricos, metadona y fentanilo en una prueba rápida realizada por un médico legista. La Fiscalía explicó que esa detección podría deberse a la administración de medicamentos de uso hospitalario durante una estancia prolongada —más de diez horas— y aseguró muestras de orina de pacientes y adultos presentes, además de muestras de alimentos consumidos, incluidos tamales.

Los análisis iniciales descartaron benzodiacepinas, cannabinoides, cocaína y opiáceos en las pruebas preliminares. Para las muestras alimentarias se emplea actualmente cromatografía líquida acoplada a espectrometría de masas, técnica más precisa, con el fin de identificar con certeza la causa de la intoxicación.

Qué investigan las autoridades
En ambos casos las pesquisas siguen líneas claras: localizar a las personas privadas de la libertad, identificar y detener a los responsables en Mexicali; y en Puebla, determinar el origen de las sustancias detectadas y esclarecer si hubo una administración accidental o algún otro tipo de contaminación. Las autoridades recopilan testimonios, revisan grabaciones de videovigilancia, y analizan muestras biológicas y de alimentos.

Implicaciones para la confianza pública
Estos episodios ponen el foco en dos retos: la necesidad de respuestas rápidas y la comunicación clara por parte de las instituciones. Cuando la información es confusa o tarda en llegar, crece la desconfianza social y se complican la percepción de seguridad y la gestión de crisis sanitarias. Desde una perspectiva práctica, mayor transparencia en el avance de investigaciones y en los resultados de peritajes contribuiría a mitigar el temor ciudadano.

Qué sigue: pasos inmediatos
– En Mexicali: se intensifican los operativos de búsqueda, se continúa con la revisión de cámaras y se siguen tomando declaraciones de testigos para ubicar a las tres personas y a los presuntos responsables.
– En Huauchinango: avanzan los análisis toxicológicos definitivos y la revisión de las historias clínicas y registros hospitalarios para aclarar si las sustancias provinieron de medicamentos administrados en el hospital o de otra fuente.

Ambos casos permanecen en curso. Las autoridades federales y locales deberán comunicar hallazgos claros a medida que los peritajes y las pesquisas arrojen resultados verificables. Si quieres, puedo preparar un resumen de seguimiento con las novedades oficiales cuando se publiquen.