La ciudad de Barranquilla se encuentra conmocionada tras un trágico asesinato<\/strong> que ha dejado a la comunidad en estado de shock. Un niño de apenas 12 años, identificado como Juan Manuel Pérez, fue víctima de un ataque sicarial en el barrio La Esmeralda. Este incidente, ocurrido en la tienda El Tercer Milenio, ha puesto de manifiesto la creciente inseguridad<\/strong> que afecta a la ciudad.
Las imágenes captadas por una cámara de seguridad<\/strong> han revelado detalles cruciales para la investigación en curso. El menor se encontraba comprando dulces cuando dos hombres en motocicleta abrieron fuego. La comunidad no solo ha expresado su indignación, sino también su temor ante la violencia que parece estar en aumento en sus calles.
Detalles del ataque y la reacción de la comunidad<\/h2>
Las grabaciones muestran que el niño se dirigía a la tienda cuando un hombre, que podría haber sido el verdadero objetivo del ataque, pasó cerca. De repente, una motocicleta se acercó rápidamente, y el pasajero desenfundó un arma, disparando en dirección a los dos hombres.
La secuencia de los eventos<\/h3>
El disparo<\/strong> fue fatal. Aunque el hombre en cuestión logró escapar, la bala impactó en la cabeza del menor. Testigos del incidente corrieron a ayudarlo y lo trasladaron de inmediato a un centro médico, pero su herida resultó mortal.
La noticia de su fallecimiento causó una profunda consternación en el barrio La Esmeralda. Los residentes han manifestado su miedo ante la ola de violencia que los afecta. Muchos se preguntan cómo pueden sentirse seguros en sus propias comunidades.
Investigación y captura de los sospechosos<\/h2>
Las autoridades actuaron rápidamente tras el ataque. La Policía Metropolitana implementó un plan de seguridad que culminó en la captura de dos sospechosos en el barrio El Bosque. Estos hombres, Sebastián Luis Jiménez Pérez, de 23 años, y Juan Carlos Lara Bustos, alias “Coqui”, de 47 años, tienen un historial delictivo con más de 12 anotaciones judiciales por delitos graves.
El contexto del crimen<\/h3>
Las investigaciones preliminares sugieren que el ataque podría estar vinculado a un conflicto más amplio relacionado con la extorsión<\/strong> en el área. Algunos residentes indican que la violencia podría ser un intento de intimidación hacia los dueños de negocios locales, buscando forzarlos a pagar cuotas a grupos criminales.
El comandante de la Policía Metropolitana, Miguel Andrés Camelo Sánchez, expresó su pesar por la pérdida del menor y reafirmó el compromiso de la fuerza policial con la protección de la vida, especialmente de los niños. Las autoridades están decididas a esclarecer todos los aspectos del caso y asegurar que este crimen no quede impune.
Este trágico suceso ha puesto de relieve la grave situación de violencia urbana<\/strong> que afecta a Barranquilla. La comunidad espera respuestas y soluciones efectivas que ayuden a mitigar el impacto del sicariato<\/strong> en sus vidas diarias. La historia del menor debe convertirse en un catalizador para el cambio y la búsqueda de un entorno más seguro para todos.



