Tom Morello en Vive Latino: set político y tributos que encendieron al público

La edición número 26 del Vive Latino vivió una noche de alta tensión y calor musical el domingo 15 de marzo de 2026, cuando el recinto del Estadio GNP Seguros recibió a cerca de 80,000 asistentes en su segundo día. El festival, que acumuló 160,000 personas entre sus dos jornadas gracias a la organización de Ocesa y la transmisión por Amazon Music, mostró una paleta de géneros que fue del rock clásico al funk, hip-hop y pop, reafirmando su papel como plataforma para grandes regresos y debuts internacionales.

En ese marco destacó la llegada del guitarrista y activista Tom Morello, quien ofreció su primer show como solista en territorio mexicano y, en sus propias palabras, saldó una deuda con el país al recordar su primera vez tocando en México en 1992. Morello aprovechó la ocasión para lanzar un enérgico llamado: «Si amas el rock and roll y odias el fascismo, es hora de crear un terremoto antifascista, México», frase que marcó el tono político de su presentación y que prendió a una audiencia entregada.

El concierto de Tom Morello: repertorio y energía

El set del guitarrista combinó material de su etapa en solitario con piezas emblemáticas de Rage Against the Machine y canciones de su paso por Audioslave. Temas como «Testify» sirvieron de detonante para que el público se lanzara al slam y los saltos, mientras que mezclas con «Bulls on Parade» y «Bullet in the Head» confirmaron la potencia del espectáculo. Además, Morello presentó composiciones propias como «Soldier in the Army of Love», demostrando que su discurso musical sigue enlazando ruido, melodía y mensaje político en igual medida.

Homenajes y sorpresas en el set

Dentro de la noche hubo momentos de recogimiento y recuerdo: el músico dedicó canciones a los 43 desaparecidos de Ayotzinapa y a las luchas migratorias, y no esquivó críticas a políticas consideradas hostiles, señalando a ICE y al expresidente Donald Trump. También proyectó imágenes de su amigo y colega Chris Cornell, interpretando «Like a Stone» con una carga emotiva tangible. Entre los guiños al público aparecieron covers como «Power to the People» de John Lennon y versiones rockeras de clásicos como «Rock and Roll All Nite», además de técnicas personales como un slide hecho con la boca para soltar «The Ghost of Tom Joad».

Repercusiones políticas y respuestas del público

La intervención de Morello no fue solo musical: su frase sobre crear un terremoto antifascista se insertó en un contexto más amplio donde la música funcionó como vehículo de protesta. Sus dedicatorias a migrantes y a las víctimas de violencia política conectaron con la tradición de su obra, y generaron reacciones efusivas entre los asistentes, que vivieron la presentación como un acto tanto festivo como de denuncia. La mezcla de invitación al baile y de llamados a la acción reafirmó la imagen de Morello como artista que no separa la guitarra del compromiso.

El segundo día del festival: retornos y debuts que marcaron la jornada

Más allá del show de Morello, el domingo destacó por regresos emotivos y estrenos esperados. Los Fabulosos Cadillacs ofrecieron un repaso de éxitos que encendieron la pista, mientras que The Smashing Pumpkins sorprendieron en su debut con una versión oscura de «Take My Breath Away». La dupla argentina Illya Kuryaki & The Valderramas volvió tras 14 años con un set funk y hip-hop reforzado por una sección de metales, y la banda mexicana Fobia regresó con nuevo baterista, Elohim Corona, entregando una mezcla de clásicos y energía renovada.

El mosaico del día incluyó además presentaciones que abarcaron desde el pop ochentero hasta el electro, segmentos temáticos y homenajes a íconos de la música latina. La jornada reafirmó al Vive Latino como un escenario plural donde convergen generaciones y estilos, y donde los mensajes sociales siguen siendo parte esencial del tejido del festival.