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4 junio 2026

Testimonios en el juicio por Maradona: presión al personal y dudas sobre la hospitalización domiciliaria

Pablo Dimitroff declaró que tras la operación del 3 de November 3, 2026 Maradona retiró varias veces la vía, exigió controles y el traslado a un centro especializado fue sugerido pero no se concretó

Testimonios en el juicio por Maradona: presión al personal y dudas sobre la hospitalización domiciliaria

En el marco del proceso judicial sobre la muerte de Diego Maradona, el exdirector médico de la Clínica Olivos, Pablo Dimitroff, describió una situación de alta tensión en las semanas posteriores a la operación realizada el November 3, 2026. Según su testimonio, el exfutbolista llegó a retirar en múltiples ocasiones la vía intravenosa, lo que obligó al personal a adoptar medidas farmacológicas y físicas extraordinarias para mantener un mínimo de control. El relato de Dimitroff subraya que esas conductas complicaron la vigilancia médica y generaron discusión sobre el lugar más adecuado para la recuperación.

La versión aportada por Dimitroff plantea que, pese a la insistencia de la institución en evitar la hospitalización domiciliaria, la familia y el entorno de Maradona optaron por trasladarlo a una casa alquilada en Tigre, en las afueras del norte de Buenos Aires, donde el futbolista falleció 22 días después de la cirugía. El testigo declaró que, durante la internación en la clínica, el equipo había recomendado la derivación a un centro de rehabilitación neurológica y física capaz de atender tanto la recuperación postquirúrgica como el tratamiento supervisado de la dependencia de sustancias.

Presión sobre el equipo y manejo clínico

Dimitroff relató ante el tribunal que los profesionales observaron episodios en los que fue complejo lograr que el paciente permaneciera inmóvil, una condición necesaria tras la operación. El exdirector mencionó la administración de medicamentos sedantes y anticonvulsivantes en dosis importantes, y en algunas ocasiones la colocación de restricciones físicas para evitar que Maradona se quitara los dispositivos médicos. Estas medidas, añadió, respondían a la necesidad de prevenir complicaciones, ya que el retiro repetido de la vía podía acarrear riesgos infecciosos y hemodinámicos.

En su exposición, Dimitroff vinculó parte del comportamiento a un cuadro que al principio fue atribuido por la psiquiatra Agustina Cosachov a un síndrome de abstinencia alcohólica. Esa interpretación motivó ajustes terapéuticos y refuerzos en la vigilancia, pero no zanjó el debate sobre si la mejor alternativa era continuar el tratamiento en la clínica o permitir el regreso a un entorno domiciliario. Para el equipo médico, la combinación de necesidad de rehabilitación física y control de la dependencia obligaba a considerar centros especializados como la opción más segura.

La intervención y los testimonios quirúrgicos

Fundamentos de la operación

El neurocirujano Pablo Rubino, quien participó en la intervención, explicó que existían motivos suficientes para actuar sobre un hematoma subdural. Rubino defendió la decisión de operar de forma preventiva para evitar una cirugía de urgencia posterior, detallando que el procedimiento era indicado ante el riesgo de progresión del sangrado. En su testimonio se consignó que Maradona llegó desde una clínica de La Plata en un estado algo desorientado, pero que la evolución inmediata tras la operación fue favorable pese a la aparición de síntomas de abstinencia.

Evolución posoperatoria y alta

Según Rubino, tras la cirugía el paciente mejoró clínicamente y fue dado de alta en aparente buen estado, sin signos clínicos de daño cardíaco evidente. No obstante, el cuadro posterior en el domicilio derivó en complicaciones que culminaron en su fallecimiento. Este contraste entre la resolución quirúrgica y el desenlace final tensiona las preguntas que el tribunal debe dilucidar: si la alta hospitalaria y la posterior modalidad de seguimiento fueron apropiadas para el riesgo identificado.

Perspectiva psiquiátrica y avance del juicio

La psiquiatra designada por la obra social, Ana Marcela Campos Waisman, declaró que la conducta terapéutica de Cosachov fue apropiada y que la medicación indicada coincidía con los hallazgos toxicológicos en sangre y orina. También resaltó la coordinación interdisciplinaria entre la psiquiatría y la psicología, en particular con el psicólogo Carlos Díaz, como parte de un plan integrado de atención. Aun así, la situación clínica compleja y la decisión final de trasladarlo a un domicilio privado permanecen en el centro del debate judicial.

Las audiencias se llevan a cabo en San Isidro, tras la anulación de un proceso anterior, y siete imputados enfrentan cargos por homicidio con conocimiento del riesgo de muerte. Si la acusación prospera, podrían afrontar penas de hasta 25 años de prisión. En el expediente constan como causa del deceso un paro cardiorrespiratorio y edema pulmonar, y se recuerda que Maradona tenía 60 años al momento del fallecimiento. El conjunto de testimonios pretende reconstruir si las decisiones tomadas siguieron los estándares clínicos exigidos o si hubo fallas que contribuyeron al desenlace.

Autor

Andrea Innocenti

Andrea Innocenti coordinó desde el extranjero el regreso de una cronista napolitana durante una crisis diplomática, gestionando contactos con consulados; es corresponsal de exteriores que define líneas editoriales sobre geopolítica. Nacido en Napoli, habla el dialecto local y mantiene relaciones con ONG napolitanas.