Terremoto de 6.5 grados sacude Guerrero y la Ciudad de México: Impacto y Consecuencias

El pasado viernes, un potente terremoto de magnitud 6.5 sacudió el sur y centro de México, justo en el momento en que se llevaba a cabo la primera rueda de prensa del año de la presidenta Claudia Sheinbaum. Las alarmas sísmicas se activaron, alertando a la población y provocando una rápida evacuación en diversas áreas afectadas.

Según el Servicio Sismológico Nacional, el epicentro del sismo se localizó cerca de la localidad de San Marcos, en el estado de Guerrero, a unos 70 kilómetros del popular puerto turístico de Acapulco. Este evento sísmico generó nerviosismo entre residentes y turistas, quienes sintieron las vibraciones del suelo y buscaron refugio en las calles.

Impacto y daños reportados

Las autoridades de protección civil informaron sobre algunos deslizamientos de tierra en las cercanías de Acapulco y otros puntos de Guerrero. Sin embargo, la gobernadora del estado, Evelyn Salgado, declaró que no se habían registrado daños graves. Se reportaron al menos dos víctimas fatales: una mujer en Guerrero, que falleció a causa del colapso de su vivienda, y otra persona en Ciudad de México, que sufrió un infarto durante la evacuación.

Réplicas y protocolos de seguridad

El movimiento telúrico fue seguido por más de 500 réplicas, siendo la más fuerte de 4.5 grados. Este fenómeno, que es común en casos de sismos significativos, no generó alertas de tsunami, lo que permitió que las operaciones de rescate y verificación de daños fueran más efectivas. El secretario de Protección Civil de Guerrero, Roberto Arroyo, indicó que, si bien las réplicas son esperadas, la mayoría son breves y no causan pánico en la población.

Los servicios de emergencia comenzaron a evaluar los daños en infraestructuras como hospitales, donde se reportó un daño estructural mayor en uno de los centros de salud en Chilpancingo. A pesar de los inconvenientes, no se registraron víctimas en estos lugares, lo que sugiere que los protocolos de seguridad se aplicaron adecuadamente.

Reacciones de la población y autoridades

Durante la conferencia de prensa, la presidenta Sheinbaum fue evacuada junto con los asistentes a la misma. Tras el sismo, la mandataria se dirigió a las cámaras para asegurar a la población que no había daños significativos. La rápida activación de la alerta sísmica permitió que la evacuación se llevara a cabo de manera ordenada, minimizando el riesgo para quienes se encontraban en edificios altos.

Preparación y respuesta comunitaria

El médico y defensor de derechos humanos, José Raymundo Díaz Taboada, que reside en las montañas alrededor de Acapulco, relató que, al sentir el temblor, todos los perros de su vecindario comenzaron a ladrar, lo que es un signo común de alerta. Preparándose para posibles réplicas, Díaz Taboada había preparado una mochila de emergencias. Las autoridades han instado a la población a realizar un seguimiento de cualquier daño en sus hogares y a comunicarse si observan problemas estructurales.

En la Ciudad de México, la alcaldesa Clara Brugada también reportó cortes de energía en varias zonas, aunque la situación general se mantuvo bajo control. Las alertas de seguridad emitidas a través de dispositivos móviles, que se activaron en Acapulco y la capital, son parte de un sistema implementado recientemente para salvaguardar a la población en caso de sismos.

El evento sísmico del viernes pasado es un recordatorio de la constante actividad telúrica en México, un país donde el riesgo sísmico es una parte inherente de la vida cotidiana. A medida que las autoridades continúan monitoreando la situación y evaluando las réplicas, la población se mantiene alerta y preparada para cualquier eventualidad futura.