Dos hombres identificados como Brian Nahuel Paiz y Ezequiel David Pereyra fueron liberados del arresto domiciliario en una nueva resolución judicial, aunque permanecen formalmente imputados en la investigación por el presunto suministro de cocaína al cantante Liam Payne. La medida, adoptada tras una audiencia en el Juzgado Criminal, Contravenciones y Faltas Nº 15 a cargo de la jueza Karina Andrade, flexibiliza la restricción de movilidad pero no modifica el estado procesal: ambos esperan el desarrollo del proceso penal y la eventual fijación de fecha para el juicio.
Los hechos en el centro del expediente ocurrieron cuando Payne, de 31 años, sufrió una caída desde el tercer piso del Hotel CasaSur en el barrio de Palermo, con resultado fatal la noche del 16 de octubre de 2026. La autopsia y los análisis toxicológicos encontraron alcohol, cocaína y medicamentos de prescripción en su organismo, lo que abrió líneas de indagación sobre si terceras personas le habían suministrado estupefacientes o lo habían dejado en estado de vulnerabilidad.
Qué resolvió el tribunal y qué implica
La audiencia que terminó con la salida del arresto domiciliario no significó el cierre de la causa. Los abogados defensores sostuvieron ante el tribunal que correspondía modificar las medidas cautelares, y la jueza Andrade accedió temporalmente a esa petición manteniendo la imputación de los investigados. En términos prácticos, la libertad condicionada permite a Paiz y Pereyra recuperar una mayor movilidad mientras se profundizan las pruebas, pero obligaciones procesales como presentaciones periódicas y prohibiciones puntuales pueden continuar vigentes.
Marco procesal y controversia sobre competencia
Antes de esta resolución existió una disputa sobre jurisdicción: si la causa debía tramitarse en la órbita nacional o en la ciudad de Buenos Aires. Un fallo reciente del Tribunal Superior determinó que la investigación seguirá en los tribunales porteños, despejando así el debate y concentrando la causa en la capital. Esa definición repercute en la estrategia procesal, el reparto de pruebas y la fiscalización de los actos de investigación, y condiciona los tiempos hasta la eventual elevación a juicio.
Condiciones procesales y garantías
Fuentes judiciales explican que la salida del arresto domiciliario suele evaluarse en función de riesgos concretos: posibilidad de fuga, entorpecimiento de la investigación o peligro para terceros. En este expediente, el tribunal consideró que esas condiciones podían ser controladas con medidas menos gravosas. No obstante, la causa sigue abierta y tanto la Fiscalía como las querellas pueden solicitar nuevas restricciones si aparecen elementos que lo justifiquen dentro de la investigación preliminar.
Pruebas forenses y la investigación en el hotel
La investigación combinó peritajes forenses, declaraciones de personal del Hotel CasaSur y testimonios de allegados del cantante. Los informes de toxicología fueron centrales al detectar sustancias en el cuerpo de Payne, y esos resultados motivaron imputaciones contra personas a las que se las vincula con el suministro de drogas durante la estadía. Las autoridades también indagaron si el músico recibió ayuda o fue dejado en estado de indefensión por quienes estaban a su alrededor.
Rol del personal y seguimiento de contactos
Trabajadores del hotel alertaron a emergencias por la presencia de un huésped con comportamiento agresivo y signos de intoxicación poco antes de la caída fatal. Esa llamada inicial orientó la reconstrucción de los hechos y llevó a los investigadores a rastrear comunicaciones, movimientos y posibles transacciones relacionadas con estupefacientes. El cruce de estas pruebas con las pericias toxicológicas es lo que ha permitido formular cargos contra varias personas en distintos puntos del proceso.
Por ahora no hay fecha prevista para el inicio del juicio contra Paiz y Pereyra. La causa continúa su curso en la justicia de la ciudad, con diligencias pendientes y la posibilidad de nuevas medidas según avance la recolección de pruebas. Mientras tanto, el caso sigue siendo monitoreado por la opinión pública y representa un capítulo más en la investigación que rodeó la muerte de Liam Payne, donde convergen elementos médicos, testimoniales y judiciales que deberán ser valorados en el proceso oral.



