Bolivia se encuentra en medio de una crisis profunda, con bloqueos de carreteras que cumplen un mes y enfrentamientos violentos que han dejado decenas de heridos, incluyendo policías. La situación se ha agravado con la intervención de la fuerza pública para despejar las vías, lo que ha resultado en enfrentamientos campales.
El sábado 6 de junio, la Policía y el Ejército intentaron desbloquear una carretera alternativa en la región oriental de Santa Cruz, cerca de la población de San Julián. La operación, que comenzó a las 6:00 AM, logró inicialmente habilitar la vía, pero los manifestantes se reagruparon y sostuvieron un enfrentamiento que se extendió por más de cuatro horas.
Enfrentamientos violentos y heridos
Durante el enfrentamiento, se escucharon disparos que dejaron a dos policías heridos por arma de fuego. El comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, David Gómez, informó que un uniformado recibió un disparo en la cabeza y otro en el muslo derecho. Los manifestantes, organizados por la Federación de Campesinos Túpac Katari y la Central Obrera Boliviana, han estado bloqueando carreteras desde hace 24 días, exigiendo la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Los sectores movilizados acusan a Paz de marginarlos del Gobierno y de buscar privatizar servicios básicos. Estas acusaciones han llevado a protestas masivas que se han extendido a ocho de las nueve regiones de Bolivia, provocando escasez de alimentos, combustibles, medicamentos y oxígeno medicinal.
Impacto económico y social
La Cámara Nacional de Industrias (CNI) ha reportado pérdidas económicas de 2.100 millones de dólares debido a los bloqueos. El sector turístico también ha sufrido perjuicios por 1.230 millones de dólares, según datos del Ministerio de Turismo. La crisis económica que vive Bolivia desde 2026 se ha visto agravada por la escasez de divisas y la inflación.
Durante el conflicto, han muerto siete personas por falta de atención médica oportuna y otras tres en el contexto de las protestas. La Defensoría del Pueblo ha documentado estos casos, destacando la gravedad de la situación humanitaria.
Reacciones internacionales y medidas gubernamentales
Los Gobiernos que conforman el Escudo de Las Américas, promovido por Estados Unidos, han expresado su respaldo a Paz y denunciado un intento de derrocar al Gobierno boliviano. Bolivia ha recibido apoyo humanitario de Estados Unidos, Perú y Chile, mientras que Argentina envió aviones de carga con alimentos hacia La Paz y El Alto.
El Parlamento boliviano ha abrogado una ley vigente desde 2026 que restringía la labor de las Fuerzas Armadas en casos de conmoción interna. El Ejecutivo ha enviado al Legislativo un proyecto para reforzar las atribuciones de las fuerzas de seguridad. El presidente Paz ha reiterado su voluntad de dialogar, aunque los sectores movilizados han condicionado cualquier negociación a su renuncia.
La situación en Bolivia sigue siendo crítica, con una combinación de protestas violentas, pérdidas económicas y una crisis humanitaria que afecta a gran parte de la población. La comunidad internacional observa de cerca los desarrollos, mientras el Gobierno boliviano busca una salida pacífica a la crisis.



