La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) convocó al Primer Simulacro Nacional 2026, programado para el 6 de mayo de 2026 a las 11:00 horas, tiempo del centro de México. El ejercicio pretende evaluar la capacidad de reacción de autoridades, instituciones y ciudadanía ante un movimiento de gran magnitud y se enmarca en la conmemoración de los cuarenta años del SINAPROC. La iniciativa incluye recomendaciones prácticas y la invitación a registrar inmuebles en preparados.gob.mx antes de las 23:59 horas del 5 de mayo.
El diseño del ejercicio se apoya en un escenario hipotético concreto que ayuda a estandarizar la respuesta: un sismo de magnitud 8.2 con epicentro ubicado a 55 kilómetros al noroeste de Acapulco, entre Petatlán y Coyuca de Benítez, a una profundidad de 18 kilómetros. Aunque un simulacro no predice eventos reales, la práctica permite revisar protocolos, tiempos de comunicación y coordinación interinstitucional en situaciones de impacto elevado.
Qué contempla el escenario del simulacro
El ejercicio recrea un movimiento telúrico de gran energía para poner a prueba procedimientos de emergencia a gran escala. El supuesto de 8.2 se eligió con base en la llamada Brecha Sísmica de Guerrero, una franja marina donde, según especialistas, se ha acumulado tensión tectónica durante décadas. En este contexto, Acapulco está catalogado con una percepción de intensidad extrema, mientras que la Ciudad de México registraría efectos severos, lo que obliga a ensayar tanto la evacuación como la logística de atención y comunicaciones a distancia.
Por qué se vigila la Brecha Sísmica de Guerrero
La Brecha Sísmica de Guerrero es descrita por autoridades como un tramo costero con acumulación de energía tectónica que no ha experimentado un sismo de gran magnitud desde principios del siglo XX. Esta condición aumenta la necesidad de vigilancia y simulación. El área monitoreada abarca aproximadamente una extensión costera —con estimaciones que sitúan el tramo en torno a 200 a 230 kilómetros— desde el sur de Acapulco hasta Papanoa, lo que justifica escenarios focalizados y planes diferenciados por municipio y estado.
Detalles técnicos del escenario
En el supuesto del simulacro, el epicentro se fija a 55 kilómetros al noroeste de Acapulco y la profundidad considerada es de 18 kilómetros. Estas cifras permiten simular efectos de tsunami potencial, daños estructurales y la interconexión entre costas y áreas metropolitanas interiores. La CNPC ha señalado que cada entidad federativa podrá adaptar la hipótesis general a riesgos locales, y que las zonas no expuestas a sismos pueden elegir otros fenómenos (inundaciones, huracanes, incendios) para sus ejercicios.
Cómo participar y qué revisar antes del simulacro
La participación ciudadana es un componente clave: registrarse en preparados.gob.mx otorga una constancia oficial y sirve para actualizar planes de protección civil en hogares, centros de trabajo y escuelas. Antes del 5 de mayo a las 23:59, se recomienda revisar rutas de evacuación, puntos de reunión y kit de emergencia. Las prácticas en casa y en la escuela permiten identificar fallas en la comunicación, el tiempo de salida y la disponibilidad de suministros básicos.
Objetivos prácticos del ejercicio
Más allá de simular movimientos y sirenas, el ensayo busca medir tiempos de reacción, efectividad en la transmisión de alertas y coordinación entre dependencias de los tres niveles de gobierno. También sirve para actualizar manuales, comprobar la operatividad de brigadas y evaluar la capacidad de atención a víctimas. El propósito final es consolidar una cultura de prevención que reduzca riesgos en eventos reales.
