Shakira rompe récord de asistencia en el Zócalo y culmina su gira en México

La cantante colombiana Shakira puso fin a su paso por México con un concierto gratuito en la Plaza de la Constitución, más conocida como Zócalo, que las autoridades calcularon en más de 400.000 asistentes. El espectáculo, anunciado previamente por la jefa de Gobierno de la Ciudad de México y organizado con apoyo institucional, combinó pirotecnia, cambios de vestuario y un repertorio que cruzó décadas de éxitos. En esta crónica se analizan la magnitud del evento, el programa musical y las repercusiones políticas y sociales.

Además de la cifra de público, el cierre de la gira Las Mujeres Ya No Lloran en la capital se destacó por la logística montada alrededor de la plancha del Zócalo, las pantallas instaladas en puntos estratégicos y la coordinación con autoridades para seguridad y atención médica. Muchos seguidores acamparon días antes para asegurar un lugar privilegiado y la propia Shakira agradeció públicamente ese apoyo durante su presentación.

El alcance del evento y su relevancia pública

Con más de 400.000 personas reunidas desde la Plaza de la Constitución hasta el Monumento a la Revolución, el concierto se convirtió en un récord de asistencia para esa plaza capitalina. Para ponerlo en perspectiva, la cifra supera registros recientes como los 300.000 asistentes que reunió Los Fabulosos Cadillacs en 2026 y los 280.000 que alcanzó Grupo Firme en 2026. También marca un salto respecto a la primera visita de Shakira al Zócalo el 27 de mayo de 2007, cuando reunió cerca de 210.000 asistentes. Las autoridades y la propia artista interpretaron el evento como una muestra del vínculo afectivo entre Shakira y el público mexicano.

Organización y apoyo institucional

La Jefa de Gobierno de la Ciudad de México y la presidencia de la República reconocieron la coordinación para la realización del concierto. Se instalaron pantallas en espacios como el Monumento a la Revolución y la Alameda Central, y se dispusieron operativos para el control de multitudes. En sus intervenciones, los funcionarios destacaron el comportamiento de los asistentes y agradecieron a la promotora encargada de la producción, que colaboró con instituciones locales para garantizar el desarrollo del evento.

El espectáculo: repertorio, invitados y montaje

El show presentó elementos clave del montaje de la gira: cambios de vestuario, coreografías, un inflable gigante con la figura de una loba y efectos pirotécnicos. Shakira interpretó clásicos que cruzan su trayectoria, como Estoy aquí, La tortura, Hips Don’t Lie y el himno mundialista Waka Waka, además de temas recientes incluidos en Las Mujeres Ya No Lloran. También hubo espacio para colaboraciones en escena y el estreno en vivo de una canción con el artista colombiano Beéle.

Momentos destacados sobre el escenario

En varias ocasiones la cantante cedió el micrófono al público, que coreó canciones como Inevitable y los éxitos más recientes Te felicito y TQG. Shakira también interpretó piezas íntimas, entre ellas Acróstico, un tema que canta con sus hijos, y recordó que la presentación en el Zócalo representaba un reencuentro muy especial con su público mexicano. En uno de los pasajes del concierto, la artista habló de emociones encontradas: agradecimiento, nostalgia y alegría por concluir esa etapa de la gira en México.

Impacto y contexto de la gira

La gira Las Mujeres Ya No Lloran ha sido la más exitosa en la carrera reciente de Shakira, con récords de venta y asistencia en diversos recintos. En Ciudad de México, además del Zócalo, la artista llenó por completo el Estadio GNP Seguros en diferentes fechas, sumando decenas de miles de espectadores que elevaron el total de asistencia en ese estadio a cifras sin precedentes. La gira también recibió reconocimientos internacionales, entre ellos un récord Guinness por su desempeño en la música latina.

Recepción entre el público y la crítica

Tras la función, asistentes destacaron la buena coordinación del evento y la atención a emergencias: equipos de apoyo atendieron a personas que se aislaron o tuvieron problemas de salud por la multitud y el calor. Muchos fans relataron que llegaron al centro desde la mañana, preparados con agua y sombra, y que la espera valió la pena para ver a Shakira de cerca. Los comentarios entre la prensa especializada resaltaron la calidad del montaje y la mezcla entre nostalgia y novedades en el repertorio.

Un cierre con resonancia simbólica

Al concluir la presentación, autoridades y la propia artista intercambiaron agradecimientos. Para Shakira, México continuó siendo un “hogar” en su carrera artística; para las autoridades, el evento fue una oportunidad de celebrar la cultura popular y las actividades del mes de marzo vinculadas al 8M. En conjunto, la velada en el Zócalo dejó una imagen potente: una plaza histórica rebosante de música y seguidores que participaron de un momento masivo difícil de olvidar.