En una entrevista concedida el 22 de marzo de 2026, Shakira habló sobre el momento profesional que vive tras más de treinta años en los escenarios. Tras meses de negociaciones para conseguir un hueco en su apretada agenda, la artista abrió una ventana sobre su rutina de gira, su relación con el público y las decisiones que han marcado esta etapa. En el diálogo, mostró una actitud risueña y serena, resaltando que la música y la familia siguen siendo sus ejes fundamentales.
La conversación tuvo lugar en la suite de un hotel en Ciudad de México, pocos días después de uno de los conciertos más multitudinarios de su carrera. Desde ahí, y con la gira Las mujeres ya no lloran World Tour en pleno recorrido, la cantante explicó cómo ha sido combinar la logística de cientos de fechas con la creación artística y la vida privada. Su relato mezcla cifras, anécdotas y proyectos futuros sin perder la sencillez que la caracteriza.
Una gira que marca un hito
La actual gira mundial de Shakira suma cerca de un centenar de conciertos y, según los datos que la propia artista compartió, ha recaudado 420 millones de dólares, lo que la posiciona como una de las giras más exitosas realizadas por un artista que canta mayoritariamente en español. El equipo que la acompaña moviliza a unas 150 personas entre técnicos, músicos y producción. En la Ciudad de México, la cantante llenó 13 estadios y congregó en una sola actuación en el Zócalo a cerca de 400.000 personas, cifras que evidencian la magnitud del fenómeno que representa su propuesta escénica.
Los resultados acumulados en México superaron el millón de asistentes y, en el continente americano, la cuenta alcanza aproximadamente 3,5 millones en once meses. Además de México, la gira incluye paradas estratégicas como Asia y una visita larga a España: Madrid acogerá tres fechas —25, 26 y 27 de septiembre— en un recinto que ha sido denominado informalmente el Shakira Arena y que la promotora contempla ampliar según la demanda. También figura la posibilidad de batir récords históricos en lugares como la playa de Copacabana, en Brasil.
Detrás del escenario: creación y logística
Narrativa y dirección artística
Shakira asegura haber diseñado cada aspecto del espectáculo: desde la selección del repertorio hasta la estética de los visuales. Describe su proceso como una construcción minuciosa en la que combina música, coreografías y vestuario para contar una historia. En su show hay una narrativa visual que atraviesa temas de reconstrucción personal y empoderamiento femenino, y la artista participó activamente en la dirección creativa, el orden de las canciones y la elección de colaboradores.
Audiencia y conexión intergeneracional
Uno de los hallazgos que más la ha conmovido en la gira es la presencia de públicos muy diversos: niñas, adolescentes, jóvenes y adultos que comparten canciones de distintos momentos de su carrera. Ese fenómeno intergeneracional confirma el alcance de temas clásicos como Pies descalzos y recientes como los incluidos en Las mujeres ya no lloran. La imagen de familias enteras coreando los mismos estribillos ha sido recurrente, y hasta la estética del espectáculo —pelucas moradas o disfraces— ha sido adoptada por varias generaciones.
Vida personal, controversias y reconciliación con España
La vida pública de Shakira también ha pasado por momentos difíciles que han quedado reflejados en su obra. Tras la ruptura con Gerard Piqué en 2026, la artista canalizó parte de su experiencia en canciones como ‘Session 53’, incluida en su último disco. Paralelamente, afrontó un proceso por fraude fiscal en España que cerró mediante un acuerdo con Hacienda: reconoció los hechos, aceptó una condena de tres años que no llegó a cumplir en prisión y pagó una multa de 7,3 millones de euros. A pesar de esas circunstancias, la cantante reafirma su cariño por España y prepara un regreso lleno de símbolos y sorpresas.
Shakira subraya el valor afectivo de su vínculo con el país: mantiene amistades profesionales fuertes, colabora con creadores españoles y considera que su relación con ese público es indeleble. La vuelta a los escenarios españoles, después de ocho años sin actuar en vivo allí, tiene un carácter casi ritual en su calendario profesional y personal, y se anuncia como una producción ambiciosa que incluirá invitados y elementos pensados para celebrar su regreso.
Prioridades, nuevas pasiones y planes a futuro
Más allá del brillo escénico, la prioridad para Shakira son sus hijos, Milan y Sasha, de 13 y 11 años, a quienes cría principalmente desde Miami. Repetidamente afirma que vive para verlos crecer y que su mayor deseo es que se conviertan en personas honestas y responsables. Al mismo tiempo, disfruta de nuevos aprendizajes: en los últimos años aprendió a surfear y a montar en monopatín, actividades que le aportan una energía distinta y una capacidad de disfrute renovada.
En lo creativo, sigue componiendo y no deja de explorar sonidos tradicionales de su región: en Ciudad de México estrenó un tema con el músico barranquillero Beéle que mezcla electrónica con instrumentos autóctonos como la tambora y el llamador. Aunque guarda baladas inéditas para el futuro, mantiene viva la curiosidad: sueña con proyectos diversos —bromea con visitar la Torre Eiffel o con una finca con animales donde retirarse algún día— pero afirma que, mientras tenga ideas y energía, continuará en la escena. Su conclusión es clara: la música, la familia y la creación siguen siendo su motor para seguir adelante.



