La semana de la moda en París se ha consolidado como un evento esencial donde la creatividad y la diversidad se entrelazan. Del 29 de septiembre al 7 de octubre de 2026, la capital francesa será el escenario de una serie de desfiles que exhibirán las últimas tendencias en alta costura y prêt-à-porter. Este evento no solo celebra la moda, sino que también se convierte en un espacio para la expresión cultural y la defensa de diversas identidades.
Diseñadores consagrados y emergentes presentarán sus obras, ofreciendo una mirada audaz a la industria. Entre ellos destaca Jeanne Friot, quien ha revolucionado el concepto de moda inclusiva. Su desfile inaugural, que combina danza y moda, se presenta como un verdadero manifiesto a favor de las identidades LGBT+.
Compromiso y creatividad en las pasarelas
La propuesta de Jeanne Friot no es un caso aislado; otros diseñadores también están llevando la moda hacia un enfoque más consciente y responsable. La industria se transforma, y los nuevos talentos impulsan cambios significativos que reflejan valores de inclusión y diversidad. Este año, el evento contará con desfiles extraordinarios, como el esperado espectáculo de Jonathan Anderson para Dior Homme, que promete redefinir la imagen de la marca y su acercamiento a la alta costura.
Colaboraciones que marcan la diferencia
En este contexto, la colaboración entre la marca española Desigual y la diseñadora ucraniana Masha Popova ejemplifica cómo la moda puede servir como un puente entre culturas. Esta asociación busca reinterpretar el archivo de Desigual, al tiempo que se expande en el mercado británico. La colección, que se lanzará el 17 de febrero, es un testimonio de la evolución de la marca y su deseo de adaptarse a las demandas actuales del consumidor.
Una mirada al futuro de la moda masculina
La moda masculina también ocupa un lugar destacado durante esta semana. El evento de Pitti Uomo en Florencia, celebrado en enero, estableció las bases para las tendencias que se presentarán en París. Aquí, la elegancia regresa con un enfoque renovado en los detalles, reflejando el deseo de los diseñadores de volver a las raíces clásicas mientras incorporan elementos contemporáneos.
Por otro lado, el diseñador italiano Giulio Maragno ha traído a la Milano Fashion Week una colección que evoca la nostalgia de su infancia. Utilizando la metáfora de un fuerte construido con mantas, Maragno presenta prendas que ofrecen no solo estilo, sino también una conexión emocional. Este enfoque destaca cómo la moda puede ser un refugio emocional, resonando profundamente en la actualidad.
La influencia de los nuevos talentos
Mientras tanto, el diseñador español David Catálan continúa su trayectoria en el circuito de moda masculina. Su colección celebra el patchwork, un estilo que combina diferentes tejidos y patrones, símbolo de la diversidad y creatividad que caracteriza a la nueva ola de diseñadores. Catálan, quien se ha establecido en Portugal, está preparado para dejar su huella en la pasarela italiana y más allá.
Desafíos y oportunidades en la moda actual
La industria de la moda enfrenta numerosos desafíos, desde la sostenibilidad hasta la representación. Sin embargo, la semana de la moda en París demuestra que, a pesar de las adversidades, hay un fuerte impulso hacia un futuro más inclusivo y diverso. Las marcas están cada vez más comprometidas a adoptar prácticas responsables e incluir voces diversas en sus narrativas.
Iniciativas como el programa de capacitación Craft Your Future de Mango buscan abordar la falta de nuevos talentos en la industria. Este programa, en colaboración con la LCI Barcelona, es un paso crucial para garantizar la continuidad y la innovación en el sector.
La semana de la moda en París no solo es un evento para mostrar las últimas tendencias, sino que también refleja cómo la moda puede ser un vehículo de cambio. Con cada desfile, los diseñadores desafían las normas y abren espacio a nuevas narrativas que celebran la diversidad y la creatividad.



