sanción del stjd a abel braga por comentario homófobo en el internacional

El mundo del fútbol brasileño vuelve a debatir sobre los límites del discurso público después de una sanción aplicada por la justicia deportiva. Abel Braga, dirigente y exentrenador del Internacional, recibió una pena que incluye suspensión de cinco partidos y una multa de R$ 20 mil tras una declaración que fue calificada como homófoba. La medida fue tomada por la 6ª Comisión Disciplinar del STJD, que consideró que la frase se encuadra en el artículo 243-G del CBJD.

El episodio tiene su origen en la presentación del técnico A partir de esa denuncia, promovida por el Grupo Arco-Íris de Cidadanía LGBT, se activó el procedimiento disciplinario que terminó con la sanción impuesta por la comisión encargada.

El proceso disciplinario y el marco legal

El expediente fue tramitado por la 6ª Comisión Disciplinar del STJD, que evaluó la conducta a la luz del artículo 243-G del CBJD. Este precepto sanciona el acto discriminatorio y cualquier expresión despectiva o ultrajante vinculada a características como orientación sexual, raza, género o edad. Las penas previstas por la norma oscilan entre cinco y diez partidos de suspensión, además de multas, según la gravedad y el contexto.

Tras analizar la declaración y las pruebas presentadas, la comisión aplicó el mínimo de la escala punitiva, imponiendo cinco encuentros de suspensión y la multa económica. La decisión, que comienza a surtir efecto pasadas 24 horas desde su notificación, alcanza únicamente las competencias de ámbito nacional, por lo que su impacto en otros espacios puede ser distinto.

La frase, la repercusión y la respuesta pública

En la comparecencia en la que asumió como técnico en las últimas jornadas del campeonato, Abel Braga criticó el color de la prenda de entrenamiento y dijo que no quería al equipo entrenando con rosa porque «parecería un equipo de veado». La expresión fue ampliamente difundida en redes sociales y motivó pronunciamientos de organizaciones de derechos humanos y de colectivos LGBTIQ+.

Denuncia y actores involucrados

El Grupo Arco-Íris de Cidadanía LGBT presentó la noticia de infracción ante el STJD, sosteniendo que la declaración refuerza estigmas y contribuye a la exclusión de grupos ya vulnerables dentro del deporte. Para la organización, la conducta de figuras públicas con responsabilidades en clubes tiene un efecto ejemplarizante y, por eso, merece respuesta institucional.

Reacción del implicado

Ante la presión mediática, Abel Braga emitió una disculpa en redes sociales en la que reconoció que su comentario fue inadecuado. En su mensaje dijo que los colores no definen géneros y que lo que distingue a las personas es el carácter. También explicó que la observación pretendía, según él, relajar al plantel en un momento de tensión deportiva, planteamiento que no impidió la apertura del proceso disciplinario.

Implicaciones y posibles pasos siguientes

La sanción condiciona la presencia de Abel en los bancos y en funciones vinculadas a partidos oficiales durante el periodo de suspensión. Aunque actualmente desempeña labores administrativas en el club, la prohibición puede limitar su accionar en competiciones nacionales. Además, la defensa aún tiene la opción de recurrir la decisión ante instancias superiores del sistema disciplinario, como el Pleno del STJD, lo que dejaría la decisión en suspenso hasta una eventual revisión.

Más allá del caso particular, la resolución señala una tendencia de las autoridades deportivas a sancionar expresiones discriminatorias. En un momento en que el fútbol brasileño está sometido a creciente escrutinio por su manejo de la diversidad, esta sentencia puede servir como referente para futuros procedimientos y para generar discusiones sobre políticas internas de clubes respecto a la inclusión y la conducta de sus dirigentes.

Finalmente, el episodio subraya la responsabilidad pública que conlleva la figura de entrenador o dirigente en el deporte. Las instituciones y la sociedad esperan posturas que promuevan el respeto y la integración; por eso, las sanciones disciplinarias cumplen además una función preventiva y educativa en el ecosistema del fútbol.