En una noche que debería haber sido tranquila en el rancho Granja Jiménez, ubicado en la comunidad de Las Carboneras, Aguascalientes, se desató un asalto que dejó a la comunidad consternada. Cuatro individuos, armados y con intenciones delictivas, lograron robar un total de cien toros de engorda, cuyo valor asciende a aproximadamente cuatro millones y medio de pesos. Este incidente no solo afecta al propietario del ganado, sino que también refleja la creciente ola de criminalidad en la región.
El suceso tuvo lugar en la noche del 25 de noviembre, aunque la noticia no fue divulgada sino hasta el día siguiente. Según las investigaciones realizadas por la Fiscalía General del Estado (FGJ), los delincuentes llegaron al rancho y rápidamente se hicieron con el control de la situación. Uno de ellos amenazó al velador con un arma de fuego, mientras los otros tres se encargaban de reunir a los animales y subirlos al tráiler que habían traído para su transporte.
El modus operandi del robo
El plan de los asaltantes fue metódico y eficiente. Sin resistencia significativa por parte del personal del rancho, lograron cargar los cien toros uno por uno en la unidad de carga. Una vez que tuvieron a los animales a bordo, cerraron las puertas del tráiler y se dieron a la fuga, dejando atrás un escenario de alarma y desasosiego. Este tipo de delitos pone de relieve un desafío mayor para las autoridades, que se ven obligadas a enfrentar un incremento en la criminalidad rural.
Investigaciones en curso
Manuel Alonso García, titular de la FGJ, mencionó que las autoridades están utilizando el sistema de videovigilancia C5i para rastrear el vehículo que fue empleado en el robo. A través de la cooperación con las fuerzas de seguridad de los estados vecinos, se espera localizar el tráiler y recuperar los animales robados. Sin embargo, el hecho de que los toros no tuvieran marcas de identificación complica considerablemente la situación, ya que dificulta la verificación de su propiedad.
El dueño de los toros, quien ha presentado la denuncia correspondiente ante el Ministerio Público, valora cada ejemplar en 45 mil pesos. La falta de medidas de seguridad adecuadas en la granja ha sido un tema recurrente en las discusiones sobre la protección del ganado, un sector que ha sido víctima de múltiples robos en los últimos años.
El impacto en la comunidad ganadera
Este robo no solo representa una pérdida económica significativa para el propietario, sino que también ha generado inquietud entre los ganaderos de la región. La sensación de inseguridad se ha incrementado y muchos se preguntan qué medidas están tomando las autoridades para proteger sus bienes. La comunidad ganadera, que ya enfrenta desafíos como la fluctuación de precios y el clima, ahora debe sumar la amenaza del crimen organizado a su lista de preocupaciones.
Colaboración interinstitucional
La FGJ ha enfatizado la importancia de la colaboración entre diferentes instituciones para abordar la inseguridad en el campo. La unión de esfuerzos entre las entidades federativas colindantes es crucial para crear un ambiente más seguro para los ganaderos. Se espera que en el corto plazo se logren avances en la recuperación de los toros robados, aunque la tarea no es sencilla.
Mientras tanto, el sector ganadero se mantiene en alerta, esperando que se implementen estrategias efectivas para combatir este tipo de delitos. La preocupación por la seguridad de los animales y la propiedad privada se ha vuelto una prioridad para los productores, quienes buscan proteger su inversión y sustento ante la creciente ola de robos.


