El año 2026 se presenta como un período repleto de retos y oportunidades para México, marcado por la constante presencia de temas políticos y económicos que dominan la conversación pública. Desde la administración de Donald Trump hasta la gestión de la presidenta Claudia Sheinbaum, el país ha navegado por aguas complicadas.
Más allá de la política, muchos mexicanos anhelan que sus deseos se concreten en este año. Estas aspiraciones reflejan no solo preocupaciones cotidianas, sino también la esperanza de un futuro más próspero y justo para todos.
Reformas en el sistema de justicia
Un deseo primordial es lograr una transformación real en el sistema de justicia. En México, buscar justicia puede ser una tarea titánica, especialmente en un entorno donde las fuerzas de seguridad están subfinanciadas y a menudo carecen de la capacitación adecuada. La influencia de los narcos complica aún más el panorama, pues aseguran que su autoridad sea reconocida por encima de la de las instituciones. Aunque el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ha señalado que la falta de oportunidades para los jóvenes alimenta el crimen, esta situación requiere un enfoque más amplio y multidimensional.
Es alentador observar que el reciente aumento en el salario mínimo y la posible implementación de una jornada laboral de 40 horas están en el horizonte. Sin embargo, estos cambios deben acompañarse de una reforma integral que garantice a todos los ciudadanos acceso a un sistema judicial justo y eficiente.
La economía y el peso mexicano
En el ámbito económico, un deseo recurrente es que el peso mexicano mantenga su estabilidad, sin perder de vista la realidad de quienes dependen de remesas enviadas desde el extranjero. Para muchos, la fortaleza de la moneda puede ser un arma de doble filo. Mientras algunos celebran la apreciación del peso, otros, especialmente aquellos que viven de los dólares, enfrentan un aumento en el costo de vida que puede resultar abrumador. Las familias que dependen de los envíos de dinero ven cómo sus ingresos se reducen en poder adquisitivo, lo que genera una sensación de incertidumbre económica.
Equidad y gentrificación
La gentrificación ha sido otro tema candente en las discusiones sobre el futuro de México. En la Ciudad de México, las protestas han surgido en respuesta al desplazamiento de comunidades en favor de desarrollos más lucrativos. Este fenómeno pone de manifiesto una de las raíces más profundas del problema: la desigualdad económica. A pesar de los avances en el salario mínimo, el progreso es lento y muchos trabajadores aún luchan por obtener un salario justo que les permita acceder a una vivienda digna.
Las voces que claman que “la gentrificación no es progreso, es despojo” resuenan con fuerza en las comunidades afectadas. La necesidad de encontrar soluciones que aborden la desigualdad y garanticen que todos tengan acceso a las oportunidades es más urgente que nunca.
El futuro de los migrantes y la energía limpia
Los desafíos que enfrentan nuestros migrantes y quienes regresan a México no deben ser olvidados. La situación de los inmigrantes en los Estados Unidos es desalentadora, con un aumento en las deportaciones y un tratamiento inhumano en los centros de detención. Para aquellos que han vivido en el extranjero durante años, regresar a México puede ser un reto monumental, especialmente en términos de adaptarse a las diferencias en salarios y oportunidades.
En cuanto al medio ambiente, la elección de Claudia Sheinbaum, una científica del clima, generó expectativas sobre un avance hacia un futuro más sostenible. La inversión en energías renovables y en la gestión adecuada de recursos naturales es esencial. A medida que se inician proyectos relacionados con la energía limpia, es fundamental que se implementen de manera efectiva y que se conviertan en una prioridad nacional.
La profesionalización del sector público
Por último, es crucial promover la profesionalización de los trabajadores del gobierno. Cada cambio de administración trae consigo la pérdida de talento y experiencia, lo que no solo afecta la eficiencia, sino que también abre la puerta a la corrupción. Asegurar que los funcionarios públicos sean seleccionados y promovidos por su capacidad, y no por favores políticos, es un paso importante hacia un gobierno más transparente y eficaz.
Más allá de la política, muchos mexicanos anhelan que sus deseos se concreten en este año. Estas aspiraciones reflejan no solo preocupaciones cotidianas, sino también la esperanza de un futuro más próspero y justo para todos.0


