En un día histórico para Perú, más de 27 millones de ciudadanos fueron convocados a las urnas el pasado 7 de junio para decidir el futuro del país. La segunda vuelta electoral enfrentó a Keiko Fujimori candidata de Fuerza Popular y Roberto Sánchez representante de Juntos por el Perú.
El proceso de votación, que comenzó a las 7 a.m. y culminó a las 5 p.m., fue seguido de cerca por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) que publicó los resultados oficiales a las 02:45 del 27 de junio de 2026. Con el 99.84% de las actas contabilizadas, Fujimori obtuvo el 63.52% de los votos válidos, mientras que Sánchez alcanzó el 36.48% en Lima.
Un conteo ajustado y las denuncias de Sánchez
La contienda electoral estuvo marcada por una estrecha diferencia de votos. Al llegar al 99.79% del escrutinio, Fujimori mantenía una ventaja de 42.097 votos sobre Sánchez. Quedaban por contabilizarse aproximadamente 38.200 votos, lo que no alteraría significativamente el resultado final.
Roberto Sánchez, sin embargo, no reconoció los resultados y denunció un supuesto fraude en desarrollo. Argumentó que la votación en el exterior debería ser anulada debido a irregularidades en el proceso, lo que, de aceptarse, invertiría los porcentajes a su favor. Sánchez obtuvo el 50.11% de los votos válidos si se eliminan los votos del exterior, con una ventaja de 39.292 papeletas sobre Fujimori.
Las implicaciones de un posible gobierno fujimorista
De confirmarse el triunfo de Keiko Fujimori, la líder de Fuerza Popular iniciaría un mandato de cinco años (2026-2031), marcando el regreso del fujimorismo al gobierno peruano después de 26 años. Este resultado también significaría el fin de una década de inestabilidad política en Perú, caracterizada por la sucesión de destituciones presidenciales.
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) tiene previsto proclamar los resultados a más tardar en la mitad de julio. Mientras tanto, Fujimori ha criticado las acusaciones de Sánchez y ha defendido la voluntad de la diáspora peruana que reside fuera del país.
Las multas por no votar y las responsabilidades de los miembros de mesa
El proceso electoral también ha generado preguntas sobre las multas por no votar. La penalidad varía según la clasificación socioeconómica del distrito donde el ciudadano está registrado. Por ejemplo, en distritos no pobres, la multa equivale al 2% de la UIT 2026, es decir, S/110. En distritos pobres, la multa es del 1% de la UIT, o S/55, y en distritos en pobreza extrema, es del 0.5% de la UIT, o S/27.50.
Además, los ciudadanos que no cumplan con su función de miembro de mesa enfrentarán una multa del 5% de una UIT, equivalente a S/275. Estas penalidades buscan garantizar la participación activa de todos los ciudadanos en el proceso democrático.
Mientras Perú espera la proclamación oficial de los resultados, el país se prepara para un nuevo capítulo en su historia política, con Keiko Fujimori a la cabeza de un posible gobierno que promete ser tan controvertido como su legado familiar.



